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Davy afirma en el juicio Festina que se dopó en el Banesto

Lille / Madrid

Thomas Davy, un ciclista despedido del Banesto en 1996 por falta de profesionalidad, afirmó ayer en el juicio del caso Festina que en el equipo español existía "un sistema de dopaje médicamente asistido". El juez le preguntó luego si Induráin se dopaba. Davy declaró: "No sé, yo no me pasaba por todas las habitaciones, pero lo pienso". Davy habló como testigo contra Jeff d'Hondt, masajista de La Française des Jeux.

"Nos han sorprendido las declaraciones de Davy", señaló ayer José Miguel Echávarri, director del Banesto. "Creo que su denuncia se debe a sus deseos de venganza contra el Banesto, que le despidió por falta de profesionalidad, y también a una estrategia judicial para convertir el juicio Festina en proceso al ciclismo".En abril de 1996, Thomas Davy dio positivo por efedrina durante la Vuelta a Aragón. Al equipo le dijo que se las había procurado él por su cuenta. Fue suspendido tres meses, por lo que no pudo correr el Tour ese año, pero José Miguel Echávarri, el director, le dijo que siguiera entrenándose para la Vuelta, en septiembre. Llegó agosto y en la Vuelta a Castilla y León reaparecía el francés: apareció con ocho kilos de más. En septiembre fue despedido. En 1997 fichó por La Française des Jeux.

En septiembre de 1998, en un interrogatorio de la policía judicial incorporado al sumario del caso Festina, Davy, que acusaba a Jeff d'Hondt, masajista de La Française des Jeux, de suministrarle y venderle EPO, declaró: "Tengo que añadir que esta toma de EPO no ha sido la única que he hecho, también hice algo parecido en el Banesto, donde corrí en 1995 y 1996". Ningún miembro del Banesto fue llamado a declarar en la instrucción del sumario por estas acusaciones.

Curiosamente, fue en el Banesto donde Thomas Davy, un prometedor corredor que llegó al equipo español con 26 años, menos rindió. En su época anterior, en el Castorama de Cyrille Guimard, Davy era considerado una de las grandes esperanzas del ciclismo francés después de ganar, en 1993, el Tour del Porvenir. En 1994, también con Guimard, terminó 21º el Tour y fue muy encomiado en el Giro por quedarse a esperar en la cima de un puerto a que llegara su líder rezagado, Armand de las Cuevas. Con el Banesto no ganó nada y después de seis meses en La Française des Jeux, en julio del 97 decidió retirarse. En 1998 trabajó como chófer en el Tour.

Este periódico intentó, sin éxito, recabar la versión de Induráin y Sabino Padilla, el médico del equipo hasta 1995.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de octubre de 2000

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