Maragall califica de "solución provisional" la decisión de Puig de asumir la dirección de TV-3

Pasqual Maragall calificó ayer en Bruselas la autopropuesta de Miquel Puig para suceder a Lluís Oliva en la dirección de TV-3 como una "solución provisional". Pero, a su juicio, insuficiente y decepcionante. El inusitado gesto de acumular en una sola persona la dirección general de la Corporación Catalana de Radio y Televisión (CCRTV) y la dirección de TV-3 es, afirmó,"una prueba de la falta de soluciones a los problemas". Más duro que Maragall -desplazado a la capital belga al frente de su grupo parlamentario para participar en un encuentro con los eurodiputados socialistas- fue el portavoz del grupo socialista en el Parlament, Joaquim Nadal. Éste aseguró que el relevo de Oliva por el director general es "una salida en falso, que a lo sumo va a dar a Puig algunos meses para intentar llevar a cabo los cambios en el organigrama directivo de TV-3 y Catalunya Ràdio que hasta ahora no ha podido hacer".Por su parte, la diputada de Iniciativa per Catalunya-Verds (IC-V) Dolors Comas consideró la medida adoptada por Puig como una "huida hacia adelante, en un momento en que la situación de la televisión y la radio públicas es insostenible e injustificable". Y coincidió con Maragall al considerar interina la decisión del director general. "Entendemos que la actual situación en la dirección de TV-3 es provisional en tanto no se produzca la aprobación de la ley de reforma de la CCRTV". Esta ley modificará, entre otros aspectos, el sistema de nombramiento de los directivos de los medios autonómicos "para hacer posible", en opinión de Comas, "que tanto la televisión como la radio públicas catalanas sean realmente del país y no del Gobierno".

Informativos

Mientras, los trabajadores de TV-3 recibieron, en general, con optimismo la noticia del relevo de Oliva por Puig, pero se manifestaron en contra de que éste mantenga al equipo directivo de los servicios informativos, al frente del cual está Josep Maria Torrent. La sección sindical del Sindicato de Periodistas de Cataluña (SPC) difundió un comunicado titulado Un cambio inacabado, en el que expone su "decepción" por la confirmación de los responsables del departamento, que describe como "paradigma del viejo modelo de televisión progubernamental al que el debate parlamentario de hace nueve meses sobre el audiovisual pretendía poner fin". Los trabajadores confían en que la decisión de Puig de no relevar a Torrent y a su equipo sea "coyuntural". "Esperamos", señalan, "que el mantenimiento del director de informativos no sea el precio que Miquel Puig tenga que pagar para llevar adelante su proyecto de televisión".

Paralelamente, los sindicalistas de CC OO en TV-3 hicieron público otro comunicado, titulado Ja era hora, en el que interpretan que la decisión de Puig "refleja las dificultades de encontrar el consenso político y las resistencias del partido gobernante" a la hora de encontrar un sustituto a Lluís Oliva, y apremian al director general "a actuar, porque la parálisis de gestión de TV-3 dura demasiado".

Miquel Puig informó ayer oficialmente a la plantilla de la CCRTV de los cambios en el organigrama directivo de TV-3 -que él encabeza- a través de un comunicado en el que anunciaba que Oliva y el gerente de la cadena, Oriol Carbó, dejarán sus cargos el 30 de septiembre próximo. Este último será sustituido por Carme Ponte, que ocupará el puesto de directora administrativa y financiera de la televisión. Josep Manuel Ferrer será secretario general con la misión de coordinar las sociedades filiales de CCRTV -entre ellas, Catalunya Ràdio- e impulsar la reestructuración de TV-3.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 20 de septiembre de 2000.

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