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Reportaje:

OCHO COMEDIAS MUSICALES MARCAN LA GRAN TENDENCIA DE LA TEMPORADA TEATRAL

'Te quiero, eres perfecto... ya te cambiaré' se presenta esta noche en Madrid. Es el primer estreno de una serie de ocho, algunos con billete de ida y vuelta a Barcelona, que coparán las carteleras. El entusiasmo del público manda.

Dieciséis personajes en busca de amor, un inventor con dos caras, un monstruo con buen corazón, la ocupación austriaca vista por una familia numerosa, una mágica noche de verano en el campo sueco... Proliferan los musicales en la cartelera madrileña para esta temporada: desde el pequeño formato (Te quiero, eres perfecto... ya te cambiaré, que llega al teatro Marquina desde Barcelona), hasta el espectáculo gigantesco (La bella y la bestia, que continúa en el Lope de Vega, o Jekyll & Hyde en el Nuevo Apolo), pasando por montajes intermedios (Música para una noche de verano, que tras pasar por el Festival de Otoño hará temporada en Barcelona o La mujer del año para reabrir el Calderón) y espectáculos familiares (Annie, también el Nuevo Apolo o el gran clásico Sonrisas y lágrimas). Incluso habrá un musical de musicales (Memory, en el Alcázar), que reúne los números más populares de algunos de los grandes clásicos. Y eso no es todo: el viejo mensaje de "haz el amor y no la guerra" que recoge Hair y dos éxitos de la escena catalana del año pasado -el traslado de La Bohème al Nueva York de fin de siglo que hace Rent y el Cacao de Dagoll Dagom-, que están en búsqueda de un teatro donde estrenar.Los productores se han lanzado a montar musicales, animados por el abrumador éxito de las últimas temporadas. El año pasado, La bella y la bestia, un espectáculo de Disney que traslada la película al escenario, congregó a más de 320.000 espectadores en ocho meses y recaudó unos 1.700 millones de pesetas, una cifra hasta ahora desconocida en el teatro español (el 5 de septiembre reabre las puertas en el Lope de Vega, en plena Gran Vía madrileña). Los miserables, entre 1992 y 1994, consiguió una media diaria de 1.000 espectadores por función en un teatro de algo más de 1.200 butacas. Tres años después, El hombre de La Mancha rozó el medio millón de espectadores en doce meses. Éste fue el primer espectáculo del productor (y ahora también director) Luis Ramírez y su empresa Pigmalión, que esta temporada harán subir al escenario del Nuevo Apolo a Raphael por partida doble. Raphael como Jekyll y Raphael como Hyde en la adaptación de la novela de Robert Louis Stevenson que rompió las taquillas de Broadway hace tres temporadas. Allí, donde no tienen equivalente al incombustible Raphael, será David Hasselhoff, el jefe de Los vigilantes de la playa televisivos, quien dé vida la próxima temporada al temerario doctor.

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Los responsables de Pigmalión creen que no se puede hacer un montaje de estas proporciones sin una estrella y, en este caso, "Raphael es el 70% de la obra", aseguran. Y, efectivamente, parece que en Jekyll & Hyde habrá mucho Raphael: "He tenido que prepararme mentalmente para añadir que soy Raphael a la personalidad de Jekyll y, sobre todo, a la de Hyde", asegura el cantante.

Este montaje dejará paso, en la sesión matinal de los fines de semana, a Annie, una de las comedias musicales más populares entre el público infantil. Narra las aventuras de una niña huérfana que es adoptada por uno de los hombres más ricos de Estados Unidos mientras la persiguen un grupo de delincuentes patosos. La versión española de ambos espectáculos corre a cargo de Nacho Artime, toda una institución, que viene promoviendo este género en España desde los años ochenta con la traducción de la mayoría de los grandes musicales.

Pero el primer musical en llegar a la cartelera tiene poco en común con Jekyll & Hyde. Esta misma noche se estrena en el teatro Marquina Te quiero, eres perfecto... ya te cambiaré, una corrosiva colección de historias sobre el amor, el matrimonio, los amantes, los maridos y las mujeres. "La música añade algo a la historia, las emociones llegan mucho más, tanto las dramáticas como las cómicas", dice su director, Esteve Ferrer. "El teatro musical, como tiene delante la palabra 'teatro' tiene que someterse a ese lenguaje dramático".

"Esto es mucho más gratificante para un actor", asegura uno de los protagonistas, Víctor Ullate, Jr., que conoce bien el despliegue de medios que se gastan en el Lope de Vega, pues hasta hace nada ha sido LeFou en La bella y la bestia y poco antes pandillero macarra en Grease.

"A veces esos espectáculos son como un parque de atracciones, pero eso también tiene su rollo", agrega la actriz Carmen Conesa, que el año pasado hizo la gira de Chicago por media España. Te quiero... ya se representó el año pasado en Barcelona con gran éxito, lo que animó a Ferrer a traerlo a Madrid, "pero comenzando de cero". El nuevo reparto, en el que cada uno de los actores interpreta unos 16 personajes, incluye, además de a Conesa y Ullate, a Silvia Marsó, que afronta su primer musical tras el éxito en la piel de Doña Rosita la Soltera y a Miguel del Arco, que fue nada menos que Javert, el malo malísimo de Los miserables. Junto a ellos, Karmele Aranburu e Israel Elejalde harán algunas de las funciones.

Esa misma concepción de "teatro, ante todo" es la que impera en el último trabajo de Mario Gas como director, que repite el esquema de Sweeney Todd, que cautivó hace dos años a la crítica pero no contó tanto con el favor del público: una obra de Stephen Sondheim -Música para una noche de verano, basada en la película de Ingmar Bergman Sonrisas de una noche de verano-, con Constantino Romero y Vicky Peña de protagonistas, en el teatro Albéniz y dentro de la programación del Festival de Otoño (del 31 de octubre al 5 de noviembre). Los responsables de la obra, que se presentó en julio en el Festival Grec de Barcelona, explican que es una historia "sofisticada, literaria y elegante" sobre los encuentros y desencuentros de un grupo de personajes en la Suecia de finales del siglo pasado. La partitura cuenta con algunas de las joyas más apreciadas de la comedia musical americana, como A weekend in the country y, sobre todo, Send in the clowns.

A su término inaugurará el teatro Novetats de Barcelona, una ciudad que cada año cuenta con varios espectáculos musicales y que en esta ocasión se tendrá que conformar con éste y Casta Diva, un montaje de la compañía El Musical Mes Petit sobre Florence Foster Jenkins, una millonaria neoyorquina que alquilaba el Carneggie Hall para torturar a sus vecinos con sus terribles conciertos de arias.

Otro teatro que se abrirá con un musical es el Calderón de Madrid, después de un año y medio de reformas, con La mujer del año. Está basada en la película de Katharine Hepburn, que en los años 80 se representó en Broadway con Lauren Bacall, Raquel Welch y Debbie Reynolds sucesivamente. En Madrid, Norma Duval. Estos días, entre gala y gala, está ensayando con la veintena de actores y bailarines que componen el reparto bajo la dirección de Ángel Fernández Montesinos, con la intención de que esté todo a punto a primeros de octubre. El mejor momento de la obra llega cuando la protagonista, harta de éxito en la televisión, mantiene la siguiente conversación con una amiga, hastiada de una insulsa vida de esposa amantísima: "Siempre estás en las revistas; es maravilloso" / "¿Qué tiene de maravilloso? Tú conservas a tu marido, eso sí que es maravilloso" / "¿Qué tiene de maravilloso? La vida debe ser más que tener un marido" / "Quisiera tener marido" / "Podrías tener a mi marido" / "Ya he tenido a tu marido...".

Memory. De Hollywood a Broadway reúne los números más famosos de los musicales que el cine se encargó de popularizar, a partir del 14 de septiembre en el Alcázar. Cuenta con un nutrido grupo de expertos en musicales: el director, Gustavo Tambascio, fue el responsable de El hombre de La Mancha; los actores principales, Pedro Ruy Blas y Gema Castaño, protagonizaron Los miserables; y la coreografía corre a cargo del norteamericano Barry McNabb, que ya vino a España para otros espectáculos, como West side story o Chicago. "En aquella ocasión tuve 10 semanas para enseñar un solo estilo de baile a los actores; ahora sólo seis semanas para ocho estilos diferentes". Aún así, se muestra satisfecho: "Lo que hemos logrado tiene momentos muy buenos". McNabb volverá a España para dirigir una de las comedias musicales más representadas y cuya adaptación cinematográfica figura entre las diez películas más taquilleras de la historia del cine: Sonrisas y lágrimas, que adornará la cartelera navideña.

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