Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Dos incendios devastan 400 hectáreas y obligan a desalojar casas en la comarca barcelonesa del Garraf

Unas 400 hectáreas de bosque ardieron ayer en Olivella, localidad del Garraf situada a unos 40 kilómetros de Barcelona. El incendio forestal se declaró a mediodía en dos puntos situados en los lados opuestos de la misma montaña, uno en el término municipal de Olivella y otro en Sant Pere Molanta.Fuentes de los bomberos señalaron que probablemente el fuego fue provocado de manera intencionada, ya que los dos frentes se iniciaron a la misma hora. "Todo parece indicar que se ha tratado de un incendio provocado", afirmaba con rotundidad el alcalde de Olivella ayer a última hora de la tarde.

Un hombre de 71 años que se encontraba en la zona del incendio falleció tras sentirse indispuesto y ser trasladado al hospital de Vilafranca.

El fuerte viento que soplaba en ese área hizo que las llamas se propagasen rápidamente, por lo que los bomberos optaron por desalojar preventivamente a un centenar de personas de varias masías de la urbanización de Can Suriol.

La Guardia Civil de Tráfico cortó a mediodía la circulación de vehículos en dos carreteras locales, una de ellas en el término municipal de Sant Pere de Ribes, también por el avance de las llamas. A media tarde los bomberos seguían trabajando en la extinción del incendio con 12 avionetas y helicópteros y 23 vehículos terrestres. A los trabajos se sumaron dos hidroaviones con base en Zaragoza que fueron requeridos para atajar el fuego.

Ante la peligrosidad del incendio, que se propagaba por dos frentes con gran rapidez, la Dirección General de Emergencias y de Seguridad Civil activó el plan de urgencia para incendios forestales en la fase de máxima alerta.

A última hora de la tarde, el consejero de Interior del Gobierno catalán, Xavier Pomés, manifestó que el fuego ya había dejado de avanzar y que, previsiblemente, uno de los dos frentes se podría considerar controlado en pocas horas.

Pomés advirtió de que el incendio habría podido tener consecuencias nefastas si hubiera alcanzado el parque natural del Garraf, lo que se consiguió evitar gracias a la rápida intervención en los dos lados de la montaña que ardían, según explicó el consejero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de julio de 2000