El mítico Orfeo baila flamenco en el Teatro Madrid
La compañía Suite Española ha conseguido el milagro de que el mito griego Orfeo dance bulerías, siguiriyas, tarantos, martinetes y tanguillos. Los hermanos Rosario y Ricardo Castro, directores y bailarines principales, estrenan hoy el espectáculo Orfeo flamenco. El montaje refleja el triunfo dramático de los sentimientos sobre la razón, según los programadores.Orfeo-Ricardo, "el duende del flamenco, de cuya magia nace la expresión, la música, el movimiento", se casa con su musa Eurídice-Rosario, "el equilibrio de la fuerza y la belleza". De súbito, los dioses encomiendan una "difícil" misión al marido, que le obliga a emprender un largo viaje. Aristeo-José Romero, "la pena honda del amor prohibido y amargo", aprovecha la ausencia del guerrero para acosar a la esposa, que, en plena huida, perece a causa de la mordedura de una serpiente. A la vuelta, Orfeo, que no se resigna, baja a los infiernos y convence a Hades para que la deje resucitar, pero con una condición: no debe mirar atrás hasta que ambos hayan abandonado el reino de las sombras. Aristeo, celoso, hace cundir la duda y la angustia en el alma de Orfeo, que termina incumpliendo su promesa, con un resultado trágico: Eurídice desaparece para siempre.
La historia, repleta de momentos dramáticos, tiene, sin embargo, un final feliz, aunque sobrenatural. "Hemos querido unir dos mundos paralelos, el mítico y el flamenco, que, como medio de expresión, ponen los sentimientos y la pasión más allá de los límites del conocimiento, de la razón", explican los protagonistas. El mito helénico pasado por el tamiz flamenco brinda escenas peculiares: Orfeo zapatea; la bajada a los infiernos tiene un fondo musical de cantes de minas, galeras, penales y duelos; el romanticismo lleva acordes de guitarra y la tragedia va acompasada con palmas. Junto a los tres protagonistas danzan siete bailarines y canta Rafael Jiménez Falo, acompañado por dos guitarristas, un violinista, un flautista y un percusionista.
Orfeo Flamenco. Hasta el 23 de julio, en el Teatro de Madrid. De martes a viernes, a las 21.00; los sábados, a las 19.30 y a las 22.00, y los domingos, a las 19.00. Precios: de 800 a 3.000 pesetas.


























































