Una joven queda tetrapléjica tras ser apaleada por unos 'cabezas rapadas'

Una joven ha quedado tetrapléjica como consecuencia de un golpe que le propinó un cabeza rapada con un bate de béisbol cuando se encontraba conversando a las seis de la tarde del sábado 5 de febrero con una amiga en la céntrica plaza de Cataluña de Barcelona. Un juzgado de la ciudad está investigando los hechos en colaboración con la Brigada de Información de la Policía Nacional, sin que, por el momento, haya ningún detenido por la agresión ni se conozcan las circunstancias en las que se produjo.

El ataque se produjo el pasado 5 de febrero sobre las 18 horas, según informó ayer la emisora Com Ràdio. Al parecer la víctima estaba hablando con otra chica mientras esperaban a unos amigos en la plaza de Cataluña, un lugar habitual para concertar un encuentro. Durante este tiempo de espera pasó por el lugar un grupo de cabezas rapadas y, sin motivo aparente o que se conozca, uno de ellos propinó un fuerte golpe en la espalda con un bate de béisbol a una de las jóvenes, que cayó desplomada al suelo.La amiga ayudó a la víctima y dio aviso de inmediato a una ambulancia, que trasladó a la agredida al hospital Clínico, donde se le diagnosticó una tetraplejia. La policía desconoce si los agresores conocían a la víctima o si ésta les increpó. Tampoco ha trascendido ningún posible móvil que pueda ayudar a explicar la agresión, por lo que la policía no descarta que pudiera tratarse de un caso de "violencia gratuita". Según testigos presenciales de los hechos, los agresores de la joven huyeron hacia la Rambla en dirección al puerto de Barcelona, una zona muy transitada a esa hora de la tarde, sobre todo si se tiene en cuenta que era sábado. Así, los agresores se mezclaron entre los transeúntes y lograron pasar desapercibidos sin que, por el momento, se disponga de pistas sobre su identidad.

Hermetismo total

La policía confirmó ayer la agresión pero se negó a dar ningún detalle. Invocó el deseo de la familia de mantener un hermetismo absoluto. Por ese motivo no se facilitó ni la identidad ni edad de la víctima, ni tampoco si pudiera ser de una nacionalidad distinta a la española o tener unos rasgos faciales que la pudieran haber convertido en la víctima por esa simple circunstancia.

En varias de las agresiones que han protagonizado en Barcelona y en otras ciudades los grupos de cabezas rapadas no existía más motivo aparente que el simple color de la piel o los rasgos de la persona agredida.

En este caso, además, tampoco ha trascendido el número de jóvenes que protagonizaron la agresión y sólo se ha indicado que su aspecto coincidía con el de esos grupos violentos. Las declaraciones de la amiga que acompañaba a la víctima y los testigos de los hechos resultarán fundamentales para esclarecer la identidad de los agresores, si bien el tiempo transcurrido desde que pasaron los hechos es un obstáculo que la policía deberá superar.

Algún tribunal de la Audiencia de Barcelona ha aludido en las sentencias dictadas contra skins al llamado "efecto crece pelo de la justicia" para referirse al cambio de estética que sufren estos jóvenes rapados cuando cometen una agresión o son detenidos y se dejan crecer el cabello para evitar ser identificados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 28 de marzo de 2000.

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