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Entrevista:DJALMINHA - JUGADOR DEL DEPORTIVO

"El fútbol que tengo en la cabeza es el antiguo"

Le pusieron Djalminha para distinguirlo de su padre, Djalma Dias, uno de los grandes defensas de la historia de Brasil. Pero el cabeza de familia que ganó fama destruyendo el juego del contrario cedió su herencia a un futbolista de otra raza, un tipo que vendería el alma al diablo por no perder su creatividad y que en su obsesivo perfeccionismo es capaz de afirmar sin inmutarse: "Prefiero las críticas a los elogios". Discutido durante mucho tiempo, Djalminha, de 29 años, ha alcanzado un sublime estado de forma y se ha convertido en la principal referencia de un equipo que pugna por que no se le escape otra Liga. Mañana afrontará un compromiso decisivo para ese propósito: visita el Camp Nou, donde el Depor y el Barça se enfrentarán en un partido crucial para el desenlace del campeonato.Pregunta. Usted dejó boquiabierta a toda España con la lambreta que hizo ante el Madrid, una especie de vaselina de tacón. ¿Cómo, en cuestión de segundos, se le ocurre inventar algo así?

Respuesta. No fue ninguna invención, es algo que no se utiliza mucho, pero que ya existía y que yo había ensayado muchas veces en los entrenamientos. Hay que escoger el momento justo y yo ví que la defensa del Madrid estaba saliendo y que, por tanto, era una buena manera de pasar la pelota con una acción inesperada.

P.Hay que estar un poco loco para intentar eso.

R.No, no, no hay que estar loco, hay que saber hacerlo.

P. Si le sale mal, el ridículo.

R. Puedes fallar, pero si lo sabes hacer, todo es cuestión de fe.

P. ¿Cuándo empezó a tirar los penaltis a lo Panenka?

R. Creo que fue en el 94. Se lo había visto hacer a Vialli y empecé a ensayarlo en los entrenamientos. Cuando llegué aquí, ví que los porteros solían adelantarse antes de tirar y que ésta podía ser la forma más segura de sorprenderlos.

P. ¿Nunca ha fallado ninguno?

R. No. Y el día que lo falle, ya no me dejarán tirarlo más.

P. Después de dos años, ahora se está viendo el mejor Djalminha.

R.Cuando te encuentras con una situación nueva siempre tardas en adaptarte. Ahora ya conozco la ciudad, cómo son mis compañeros, cómo es la Liga... Pero, por encima de lo individual, siempre prevalece el conjunto. Creo que soy el de siempre, pero el equipo ha ido a mejor. Mi juego es el mismo, la diferencia es que ahora lo que hago cobra mayor repercusión. En la primera temporada el equipo incluso estuvo en peligro de promocionar, y en esos casos juegas con demasiada presión.

P. Durante mucho tiempo se le acusó de individualista.

R. Al contrario, trato de poner mi juego al servicio del equipo. Por ejemplo, si regateo, a veces es porque creo que lo necesita el equipo. Pero a mí tampoco me entusiasma regatear, me gustan mucho más las asistencias, prefiero pasar el balón. Ningún entrenador me ha dicho nunca que soy individualista.

P.Lo que a usted le gusta es estar inventando siempre.

R. Yo no invento nada, son cosas que existen desde muy antiguo y que ya las hacía de pequeño. No no he creado nada nuevo en el fútbol, estoy siempre aprendiendo. Si veo a un jugador que hace un determinado regate, me fijo en él y luego trato de imitarlo. Son cosas que se pueden aprender. No otras cualidades, como la velocidad, que nadie te la puede enseñar.

P.Da la impresión de que usted se sentiría más a gusto en el fútbol de hace unos años, en el equipo de Brasil que ganó el Mundial de 1970, por ejemplo.

R.Es verdad, el fútbol que me gusta y el que tengo en la cabeza es el antiguo. Me hubiese gustado jugar en otra época, pero también creo que hay muchas cosas por las que merece la pena estar en el mundo de hoy.

P.El fútbol de hoy se ha vuelto muy físico, incluso en Brasil, y deja menos margen a la individualidad.

R.Eso ocurre en todo el mundo: incluso si tienes calidad, no se puede jugar al fútbol si no estás bien físicamente. Pero también es verdad que todos los equipos buscan jugadores desequilibrantes y que si sabes hacer las cosas, siempre puedes acabar demostrando que son productivas para el equipo.

P.Tras su expulsión ante el Arsenal, usted dijo que el fútbol está lleno de mediocres, en referencia al árbitro. ¿En qué otros ámbitos ve esa mediocridad?

R.Está presente en todo el fútbol, desde la prensa a los futbolistas. Parece que se pretende igualar a todo el mundo. Y todo por la parte financiera y comercial que rodea todo esto. Cada vez parece que cuenta menos el fútbol y más el negocio.

P. ¿Para usted es más importante el fútbol que el dinero?

R.Ésta es mi profesión y además tengo una familia que mantener. Pero el fútbol me gusta mucho desde que era un niño y no juego sólo por dinero. Vivo el fútbol y defiendo mi forma de jugar, aunque tengo que adaptarme a todo.

P.Su padre, Djalma Dias, fue un gran jugador. ¿Se hizo futbolista por él?

R.No, no, mi padre siempre se preocupó sobre todo de mi educación. Y, además, yo no lo ví jugar, porque cuando él se retiró tenía tres años. Aprendí de él muchas cosas, pero más en el aspecto vital que en el futbolístico, porque él era otro tipo de jugador, un defensa. Sobre todo, tengo muy presente un consejo suyo: que fuese siempre fiel a mis ideas y defendiese lo que yo creo.

P.¿Qué jugadores le gustan en España?

R.Rivaldo y .... (larga pausa) . No sé decir más.

P.Es usted muy exigente.

R.Yo admiro a jugadores que han estado muy por encima de lo normal, como Maradona, Zico, Pelé, Rivelino... Pero ahora no veo futbolistas que sean tan superiores. Me gusta mucho Verón, aquí también los hay muy buenos como Fran o Turu. Pero yo me refiero a gente por encima de lo común. Ahora se pagan muchísimos millones por futbolistas que sólo son definidores, que marcan goles pero poco más. Sin embargo, yo creo que lo fundamental es la creatividad, para marcar hay que crear antes la jugada y eso lo consiguen los futbolistas desequilibrantes.

P.Hace años, el Depor perdió una Liga en el último minuto. ¿Nota que ese recuerdo aún permanece en el ambiente?

R.Fuera del equipo, sí, y la prueba es que me haga esta pregunta. Pero dentro no lo notamos. Ya quedan pocos jugadores de entonces y no vale la pena darle vueltas a los malos recuerdos.

P.¿Está anímicamente preparado el equipo para ser campéon?

R.Si notásemos la presión, ya hubiésemos perdido el liderato hace tiempo. Y, sin embargo, nos mantenemos arriba desde hace ya no sé cuántas jornadas. El equipo está anímicamente preparado, pero eso no es lo principal. Lo fundamental es lo futbolístico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de marzo de 2000