ALAIN DELON, UN SUIZO CIRCUNSPECTO
Las crónicas periodísticas lo escrutaron al mínimo. Alain Delon no pronunció ni pío cuando 70 futuros ciudadanos suizos se pusieron en pie para cantar el himno nacional. La estrella francesa sólo alcanzó a llevarse la mano al corazón. Danielle Chambas, del periódico La Tribune de Genève, también señaló que, al final de la ceremonia, los nuevos ciudadanos fueron invitados por Robert Cramer, responsable del Departamento de Interior, Agricultura y Medio Ambiente del cantón de Ginebra, a tomar un vaso de vino. Y allí, de nuevo, Delon hizo de las suyas: se escabulló por la puerta trasera de la sala del Consejo de Estado y apareció de pronto en el café Papon. Según su abogado y amigo, Dominique Warluzel, "tenía que tomar un avión con destino a París". Antonie Maurice, articulista respetado, se quedó esperando el brindis especial con el actor y afirmó en su columna: "Al escaparse a la inglesa, Delon reprobó su entrada".- ,


























































