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El Atlético estaba al borde de la insolvencia antes de su intervención

El Atlético de Madrid finalizó la temporada pasada con un estado financiero insostenible, según las cuentas presentadas por el club y los informes de auditoría correspondientes al ejercicio 1998-1999. Según este último documento, a 30 de junio pasado, las deudas a corto plazo, hasta un año, del club rojiblanco ascendían a 16.135 millones de pesetas, 6.793 millones más de lo que la entidad iba a ingresar en ese mismo periodo. El juez del caso Atlético está revisando las cuentas del club a fin de comprobar si existían otras incertidumbres aún mayores no reflejadas por los auditores.

El informe de auditoría, elaborado por un experto contratado por la empresa y que es obligatorio para la mayoría de las empresas, recoge que "de acuerdo con la situación que se desprende del balance de situación cerrado al 30 de junio de 1999, el pasivo exigible a corto excede en dicha fecha al activo circulante en 6.793 millones".El documento agrega que "el análisis de la situación indica que la satisfacción de los compromisos futuros (...) dependerá del cumplimiento por parte del club de las líneas generales marcadas en sus presupuestos". Una situación que no era nueva, pues en el ejercicio anterior las deudas a pagar a corto plazo superaban a los cobros en casi el doble, más de 12.000 millones.

Nómina reducida

A pesar de las enormes cifras del balance del club, más de 59.000 millones de pesetas, si se compara, por ejemplo con el del Fútbol Club Barcelona, que es de 32.000 millones, destacan también los reducidos gastos de personal. Contabilizando todos los conceptos, incluidos los pagos al personal no deportivo, el club pagó 2.689 millones de pesetas contra una nómina de más de 7.000 millones en el caso de entidades como el Barcelona o el Real Madrid. En las cifras del club catalán aún faltarían por incluir el 15% de derechos de imagen que el club paga a los jugadores y las cantidades que la televisión autonómica TV3 les entrega directamente. Es decir, los pagos reconocidos por el Atlético de Madrid representan una tercera parte de los declarados por el otro club.

Sobre este último aspecto, los actuales administradores judiciales del club, nombrados el pasado 23 de diciembre por el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, aún desconocen el verdadero importe de la nómina de su plantilla. El equipo de Luis Manuel Rubí, el administrador de la entidad, tan sólo posee indicaciones indirectas sobre el importe de la masa salarial no reconocida oficialmente. Pero ninguna de las partes ha enseñado aún los supuestos contratos en los que se recogería el importe real de los salarios pagados a la plantilla.

Los únicos casos en los que esto se ha aclarado definitivamente son los referidos a dos jugadores fichados más recientemente, Celso Ayala y Hugo Leal. En ambos casos, al tratarse de la primera temporada en el club la declaración íntegra de sus ingresos no generaba ningún problema con Hacienda, por lo que alcanzaron un acuerdo con los administradores judiciales.

Otro aspecto llamativo de las cuentas del último ejercicio del Atlético de Madrid bajo la presidencia de Jesús Gil se refiere a los recursos propios, el capital del club.

Desde el año 1995 el capital del club se había ido reduciendo hasta casi la mitad su capital, fijado en un nominal de 2.062 millones de pesetas, a causa de las pérdidas acumuladas. De hecho, en el ejercicio 1998/1999 ya se podría haber superado el límite del 50% de no haber obtenido el club ingresos extraordinarios que le permitieron declarar beneficios de 574 millones de pesetas y contrarestar así las pérdidas acumuladas durante los últimos años y que asciendían a 973 millones de pesetas. El juez García Castellón está investigando la veracidad de las cuentas elaboradas por los anteriores gestores del club y su reflejo en las auditorías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de febrero de 2000

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