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GENTE

LA ONZA, MÁS HUMANA

El propietario de una cadena británica de centros comerciales se mostró ayer dispuesto a ingresar en prisión antes que abandonar el uso de la libra y de la onza en favor del kilo, tal como le obliga una ley que será efectiva a partir del 1 de enero. Bruce Robertson ha escrito a las autoridades de Cornualles (suroeste de Inglaterra) para notificarles que ni anunciará ni venderá en kilos en sus tres almacenes de la cadena regional Trago Mills, y avisarles de que no piensa pagar multa alguna por ello. "Estoy dispuesto a ir a prisión si hace falta", indica el hombre de negocios -también presidente de la asociación británica de pesos y medidas (BWMA), que defiende el mantenimiento de las unidades de medida del imperio- en una carta abierta publicada en el diario The Times. La corporación que preside Robertson rechaza la supuesta superioridad científica del sistema métrico y defiende el aspecto humano del vigente, basado en medidas referidas al cuerpo. Según ha adelantado el Ministerio de Comercio e Industria, esta norma respetará las tradiciones más profundamente arraigadas, con lo que, por ejemplo, la cerveza y la sidra seguirán vendiéndose por pintas.- ,

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