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Especulaciones sobre un trueque

¿Beckham al Barça y Rivaldo al Manchester? No es inconcebible, y, como mínimo, especular sobre tal trueque alimenta a esa noble rama del periodismo deportivo cuya misión consiste en confeccionar culebrones. Considerados por los eminentes votantes de France Football como los dos mejores jugadores de Europa, el brasileño Balón de Oro, y el inglés, Balón de Plata, parecen no estar totalmemte a gusto con los dos mejores clubes de Europa. Rivaldo es el que más quejas tiene. Como ya sabemos, no está satisfecho ni con el dinero que le paga el Barcelona, ni con la posición donde le exige jugar su entrenador, ni con los silbidos desde las gradas. El caso Beckham es más complicado. Porque su vida es más complicada. Empezando por su matrimonio, que se encuentra continuamente bajo la lupa de la prensa británica. Beckham y Victoria Adams, más conocida como Posh (pija) Spice, nutren el hambre de morbo que padece el público de las islas.La semana pasada, Beckham, recordando el triste destino de la princesa Diana, le explicó a un juez que había conducido a 120 por hora uno de sus ferraris porque estaba huyendo de un paparazzo, cuyo acoso "maniático" le había proporcionado un gran susto. Unos días antes, al salir la pareja de Harrod"s con su bebé Brooklyn, la diminuta Posh empujó al suelo a un hombre que, según ella, había intentado arrancarle al niño de los brazos.

Al principio, Posh y Beckham parecían disfrutar de la atención que les mostraban los medios. Un indicio de que éste es un placer que va disminuyendo fue la declaración de Posh hace unos días sobre el deseo de su marido de trasladarse, "en el futuro", a un equipo en Italia o España, donde se puede suponer que el fanatismo por conocer los pormenores de su vida sería menos intenso. Y donde también es poco probable que los aficionados de los equipos rivales le lancen a Beckham los cánticos obscenos que tiene que aguantar cada vez que toca el balón respecto a la vida sexual no sólo de su mujer, sino también de su hijo de nueve meses. Un día los dejará de aguantar.

Qué día ocurrirá dependerá en gran medida de su relación con el entrenador del Manchester United. Cuando ganó la Copa de Europa en el Camp Nou en mayo, Beckham le dedicó el triunfo a Alex Ferguson, que dijo haber sido "como un padre" para él. En las últimas semanas las relaciones padre-hijo han sufrido un bajón. Se sabe que los dos tuvieron una discusión acalorada durante el vuelo de regreso de conquistar la Copa Intercontinental en Tokio. Se sabe también que el tema de la discusión fue la vida social algo alocada que lleva Beckham como consecuencia de su matrimonio con una estrella de la música pop. Otro tema que no le hace gracia a Ferguson es la insistencia de Posh en que la pareja viva no en Manchester, sino a 300 kilómetros del campo de entrenamiento del United, en una mansión en las afueras de Londres. Si Londres es una de las ciudades más excitantes de Europa, no se puede decir lo mismo de Manchester.

Otra ciudad europea excitante, y la que está más de moda hoy en día entre la gente acomodada de Inglaterra, es Barcelona. Barcelona también tiene buenas tiendas, un factor de mucho peso para Posh. Para una pareja que padece las vanidades típicas de los nuevos ricos como son los Adams-Beckham, Barcelona no les quedaría nada mal. Y cuando se le agrega el hecho que el Barça es uno de los poquísimos equipos del mundo que podría ayudar a Beckham a mantener la alta cotización en el mercado de la publicidad y el marketing que ha logrado en el Manchester, entonces no resulta del todo sorprendente que este sea el club extranjero donde Beckham mismo haya dicho que más le gustaría militar.

Rivaldo no ha dicho lo mismo del Manchester. Es más, cuesta creer que, en cuanto a calidad de vida, el brasileño tenga interés alguno en trasladarse a esta ciudad lluviosa y gris del norte de Inglaterra. Lo que no está en duda es que Ferguson lo codicia. En unas declaraciones al Sunday Times no sólo quedó claro que compartía la opinión de que Rivaldo se merecía el Balón de Oro al que aspiraba Beckham, sino que le lanzó al brasileño un aluvión de elogios como nunca han pasado por la boca de su actual entrenador, Louis Van Gaal. El mensaje entre líneas de Ferguson, que en una indirecta obviamente dirigida a Beckham resaltó "la vida tranquila de familia" que lleva el brasileño, no podría haber sido más claro: "¡Ven, Rivaldo, te quiero!" Futbolísticamente hablando, Rivaldo resultaría más valioso al Manchester actual que Beckham al Barcelona. Es díficil ver cómo encajaría Beckham en un equipo que ya cuenta, en su misma posición en la derecha del mediocampo, con el mágnifico Luis Figo. Aunque, claro, la historia de los últimos tiempos demuestra que la lógica no es un factor que necesariamente se imponga cuando el Barça decide sus fichajes.

La historia reciente (Anelka, Vieri, Denilson, Ronaldo) también demuestra que en el mercado de traspasos puede ocurrir cualquier cosa. Y aunque apostar por que el Barça fiche a Beckham y el Manchester a Rivaldo seguramente no resulte una inversión muy sagaz, datos objetivos sí existen para entretenerse con la idea de que, un día de éstos, parte de la apuesta se podría cumplir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de diciembre de 1999