Asesinado un niño de 10 años por el ex compañero sentimental de su madre

El cadáver de Brian Santos Yanes, el niño cubano de 10 años que desapareció en Lanzarote el pasado día 7, fue hallado ayer por agentes de la Guardia Civil tras la confesión que su presunto asesino, ex compañero sentimental de la madre del menor, realizó a su hermana en la misma madrugada de ayer y que ésta, a su vez, transmitió a los fuerzas policiales. Los restos mortales del pequeño, que falleció estrangulado, se encontraron en el lugar indicado por aquél: un vertedero en el barrio de San Bartolomé de Arrecife.

Los agentes de la Guardia Civil encontraron ayer el cuerpo sin vida de Brian Santos Yanes, tras unas dos horas de intensa búsqueda, en el sitio en el que su presunto asesino había confesado de madrugada a su hermana que lo había depositado: un vertedero en las inmediaciones de Argana Alta, en el barrio de San Bartolomé de Arrecife. Estaba semienterrado y tenía encima un colchón y chatarra. La autopsia ha revelado que el pequeño murió estrangulado.El supuesto criminal, Gustavo Báez Pérez, de 42 años, también cubano, fue detenido tras intentar suicidarse después de reconocer a su hermana que mató a Brian el mismo día de su desaparición. Ingresado bajo vigilancia en el Hospital General de Lanzarote, en el que fue intervenido de las lesiones no graves que se provocó asestándose dos puñaladas, aún no ha podido ser interrogado. Lo previsible es que hoy se le dé el alta médica y que, de inmediato, sea puesto a disposición judicial.

Raisa Yanes, la madre de la víctima, se instaló en Lanzarote procedente de su país, Cuba, hace seis años. Brian, que vivía con ella y con sus dos hermanos, desapareció el martes de la semana pasada. Los carteles con su rostro inundaron la isla y en su búsqueda se movilizó no sólo la Policía y la Guardia Civil, sino también buena parte de la ciudadanía.

Entre quienes colaboraron en tratar de localizarle estuvo precisamente su presunto asesino. Fuentes policiales citadas por Efe aseguran que el presunto asesino escondió el cadáver en el maletero de su coche y circuló durante cuatro horas el mismo día del crimen, fingiendo colaborar en la búsqueda, antes de enterrarlo.

Según fuentes de la familia, Báez Pérez fue expulsado por Raisa de su casa hace poco más de un mes al deteriorarse las relaciones que mantenían. Sin embargo, siempre según esas fuentes, seguía llevándose muy bien con Brian. Residente cuatro años en Lanzarote, no tiene trabajo fijo y sobrevive, añadieron, "pintando apartamentos, haciendo chapuzas".

"Una persona conocida"

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

La última noticia que se tuvo de Brian fue una llamada telefónica que efectuó a su madre desde una cabina, a la salida del colegio, para comunicarle que se trasladaría en guagua desde Costa Teguise -la zona turística en la que reside la familia- hasta Puerto del Carmen, donde Raisa Yanes trabaja como empleada de una bolera. Pero el niño nunca llegó.

La primera hipótesis barajada por la Guardia Civil fue la huida voluntaria del menor por una supuesta discusión con su madre o su hermano mayor, Fabián, que le había llevado a amenazarles con que se iría, según fuentes de la investigación. El hecho de que Brian fuera una niño despierto, así como la desaparición de 5.000 pesetas del domicilio, hizo pensar a los agentes en la veracidad de esta versión.

Pero el pasado viernes, ante la imposibilidad de hallar pista alguna sobre el paradero de Brian, comenzó a ganar peso la posibilidad defendida desde el principio por su madre, que insistía en que su hijo había sido retenido a la fuerza por "una persona conocida" que quería hacerle daño.

Para entonces se había descartado también que el padre del niño, con residencia en Miami y que, ante su desaparición, llevaba días gestionando su visado para trasladarse a Lanzarote, hubiera podido llevárselo. Así que las indagaciones se centraron en esa "persona conocida", el ex compañero de Raisa, que pasó a estar vigilado en todo momento.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS