En plena vía pública
Quiero expresar mi indignación por el incorrecto acto llevado a cabo por algunos profesionales del taxi consistente en orinar en la vía pública, algo constante en numerosas zonas de la capital. Suele ocurrir así: los profesionales del taxi detienen su vehículo en zonas poco frecuentadas, como áreas en construcción o parques poco visitados, aunque últimamente lo he visto hacer en el mismísimo puente de la avenida de Ramón y Cajal. Tras apearse del vehículo, se dirigen hacia la puerta por la que habitualmente entran los usuarios del taxi y, después de abrirla, se parapetan tras ella, procediendo a orinar. Una vez satisfechos sus deseos urinarios vuelven a la circulación, dejando tras de sí el correspondiente charco. Esto, además de estar sancionado por ley, es repugnante y dice muy poco a favor de la higiene en un servicio público, demostrando la falta de mínima educación entre ciertos profesionales del taxi.Existen en Madrid numerosos lugares públicos, como centros comerciales, bares, cafeterías, restaurantes, urinarios públicos o estaciones de servicio, donde cualquiera puede utilizar el servicio de modo gratuito. Espero que este texto sirva para que más de una persona sepa dónde está poniendo su mano a la hora de abrir la puerta de un taxi.-


























































