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Bush suspende en política exterior

El aspirante a suceder a Clinton no supo nombrar en televisión a los líderes de India, Pakistán y Chechenia

El republicano George Bush falló tres de cuatro preguntas de política internacional; un suspenso sin paliativos. Pero al más sólido aspirante a suceder a Bill Clinton le da igual y quizá, también, al votante de su país. Con suerte, su ignorancia exterior hasta será interpretada como un síntoma de que es como ellos, el común de los mortales.El examen fallado por Bush fue el que le propuso Andy Hiller, un periodista de la cadena local de televisión de Boston. El jueves, Hiller le pidió al hijo del ex presidente que ganó la guerra del Golfo y actual gobernador republicano de Tejas que nombrara a los líderes de cuatro países que han ocupado en las últimas semanas los titulares informativos. Bush sólo conocía uno, el de Taiwán. "¡Ah!, a ése lo conozco, es Lee", dijo sin precisar el nombre completo: Lee Teng-Hui. De dos, los de India y Chechenia, no tenía la más remota idea, y del cuarto, el de Pakistán, tenía el vago recuerdo. "Sí, el nuevo general paquistaní, que acaba de ser elegido...", dijo Bush. Luego se corrigió: "Bueno, no ha sido elegido; es el tipo que se ha hecho con el puesto. Sí, parece que ese tipo está aportando estabilidad al país, y creo que eso es una buena noticia para el subcontinente".

La respuesta correcta hubiera sido: Pervez Musharraf, que lideró un golpe de Estado hace tres semanas. En cuanto a los líderes de India y Chechenia, son, respectivamente, Atal Behari Vajpayee, recién reelegido en las urnas y el político que ordenó hace 18 meses el primer ensayo nuclear de su país, y Aslan Masjádov, cuyo país está sufriendo una feroz invasión rusa.

Pero Bush se quedó impertérrito e intentó devolver la pelota a Hiller. "¿Es usted capaz de nombrar al ministro de Exteriores de México?", inquirió el gobernador. "No", respondió Hiller, "pero yo no me presento a las elecciones para presidente de Estados Unidos".

Karen Hughes, la portavoz de la campaña presidencial de Bush, justificó ayer la ignorancia de su jefe diciendo que el examen fue "muy difícil". "Todavía estoy por encontrar a alguien que sepa de memoria quién es el presidente de Chechenia; ni tan siquiera los consejeros de política exterior del gobernador Bush conocían todas las respuestas", dijo. No es de extrañar: EEUU nunca ha sido célebre por el conocimiento de sus ciudadanos en geografía y política mundial.

El gobernador de Tejas puede ser dentro de un año el hombre más poderoso del planeta. A tenor de la última encuesta de Newsweek, Bush le ganaría hoy la elección a cualquiera de los dos aspirantes demócratas -el vicepresidente Al Gore y el ex jugador de la NBA Bill Bradley- incluso en el caso de que le robara votos en la derecha Pat Buchanan como candidato del Partido Reformista.

Bush tiene a su favor su apellido, su alejamiento de la política de Washington, una buena trayectoria como gobernador, su simpatía y atractivo físico, su buena conexión con los hispanos y un programa de conservadurismo con compasión.

Ya se sabía que, a diferencia de su padre, que perdió las elecciones de 1992 por ocuparse en exceso de la influencia de EEUU en el mundo y poco de la economía doméstica, el gobernador Bush no está fuerte en asuntos internacionales. En la actual campaña presidencial, ya confundió una vez Eslovaquia con Eslovenia y se equivocó al mencionar en inglés el gentilicio de los habitantes de Grecia. Pero había prometido superar esta deficiencia y anunciar en dos semanas su programa de política internacional.

El equipo de Gore no perdió la ocasión. "El suspenso de Bush", dijo Chris Lehane, portavoz de la campaña del vicepresidente, "despierta serios interrogantes sobre su capacidad de liderazgo internacional". El gobernador, añadió, "necesita un buen entrenamiento".

También el senador John McCain, que le disputa a Bush la candidatura presidencial del Partido Republicano, saltó al cuello de su correligionario. Según su portavoz, el piloto que pasó varios años en las prisiones de la guerrilla vietnamita hubiera respondido "sin el menor problema" a las preguntas sobre los líderes de India, Pakistán, Taiwán y Chechenia. Pero el equipo de Bush hizo oídos sordos. "El pueblo norteamericano", dijo la portavoz Hughes, "no espera de un candidato presidencial que conozca de memoria los nombres de cientos de primeros ministros, sino que tenga una clara visión de cómo Estados Unidos debe ejercer su liderazgo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de noviembre de 1999