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Los mexicanos de Ozomatli definen su música como una "fiesta de protesta multirracial y multicultural"

"Nuestra música es como una fiesta de protesta". Así definieron ayer los integrantes del grupo mexico-estadounidense Ozomatli su estilo, impregnado de ritmos latinos y de hip-hop con letras de fuerte contenido social. Ozomatli, que anoche actuaron en Granada en el final de su gira española, se está convirtiendo en una de las bandas de mayor referencia de la música latina en Estados Unidos, después de que Carlos Santana les ofreciera ir de gira con él y los calificara como "el futuro de la música".El grupo, integrado por diez miembros de diferentes razas y culturas, representa, según explicaron sus componentes "lo que es étnicamente Los Ángeles". "Tenemos tantas raíces y tantas culturas que no podemos llamarnos chicanos", señaló el trompetista Asdru Sierra. "Somos una banda multicultural", añadió.

Ozomatli tiene un origen curioso. El fundador del grupo, el bajista Wil-Dog, era un activo participante en una huelga que duró un mes en Los Angeles para reclamar mejoras en un grupo de educación municipal. Un día decidió trasladar sus protestas a la música y escribir canciones que defendieran los derechos de los recluidos en guetos. A partir de ahí, la fama del grupo subió como la espuma.

La banda, que actuó en la Sala Príncipe de Granada en un concierto que había despertado una gran expectación en la ciudad, debe su nombre a un dios azteca con aspecto de mono que simboliza el baile y la cosecha. "Antes nos llamábamos Todos Somos Marcos en honor de la lucha zapatista", explicó el saxofonista Ulises Bella. "Pero Ozomatli es un nombre que nos representa mucho mejor".

El primer disco del grupo, Ozomatli ha tenido una repercusión enorme entre el público, lo que ha obligado a la formación a preparar de inmediato su próximo CD, que se grabará en diciembre y que "será tan ecléctico como el primero", según explicó Asdru Sierra. Es decir, mezcla de hip hop, rap, reggae, son cubano, merengue o música mexicana.

"Cada uno de nosotros es especialista en algún tipo de música y aprendemos unos de otros", dijo Ulises Bella, que puso el ejemplo de que la banda cuenta entre sus integrantes con un japonés, Jiro Yamaguchi, especialista en sonidos hindúes. "Nuestras letras son protestas, son la voz del gueto, pero son protestas festivas. Nuestra música es como una fiesta de protesta", apuntó por su lado Sierra.

La formación, que a menudo suele llenar locales de hasta 12.000 personas en sus actuaciones en Estados Unidos, pretende ser una mezcla de música y política. De hecho, sus primeros conciertos eran en su mayoría gratuitos o destinados a recaudar fondos para alguna causa. "A nosotros lo que nos gusta es reunirnos y tocar, estar juntos. Lo del éxito nos ha sorprendido mucho. Es impresionante", dijo Sierra. Tras la actuación de anoche, el grupo irá ahora a Francia y Australia.

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