"H" de horror en Paddington

La imagen del vagón H del tren de la compañía Great Western, destrozado el pasado martes en el choque frontal registrado en la estación londinense de Paddington, permanecerá en la memoria de los británicos durante mucho tiempo. Según la policía, la fuerza de la colisión hizo saltar alguna chispa que provocó el incendio del gasoil derramado, lo que generó altas temperaturas. Al principio se creyó que el infierno de los pasajeros atrapados en su interior había superado los mil grados centígrados. Unos documentos en buen estado hallados ayer entre las cenizas hacen creer a los expertos que tal vez las llamas fueron algo menos intensas.De todos modos, nadie salió vivo de allí. Bomberos y agentes encargados de recoger los cadáveres calcinados de los viajeros concluyeron ayer la complicada labor. Cualquier movimiento podía desintegrar los restos humanos, complicando aún más la tarea de los forenses. La cifra oficial de muertos ronda por ahora los cuarenta, pero otras 64 personas siguen desaparecidas.

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A última hora de anoche, 20 personas seguían hospitalizadas en diferentes centros médicos del Reino Unido.

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