La "Ikurriña El Corte Inglés" despide la temporada de traineras en el Cantábrico

La última cita de la temporada, la Ikurriña El Corte Inglés, puede confirmar lo conocido: que el dominio de la trainera de Orio en las pruebas capitales de la temporada sólo reviste una mancha (de color rosa) señalada tras su derrota en la Bandera de La Concha, la única regata que merece el recuerdo del público. Además, la trainera guipuzcoana tiene el deber moral de prolongar en el epílogo de la temporada la costumbre e imponerse en la ría del Nervión, de la misma forma que lo hizo el pasado fin de semana.

Lograr el doblete en las dos citas consecutivas disputadas en aguas del Nervión se ha convertido para Orio en una constante desde hace tres años (sin embargo, los de amarillo vienen imponiéndose en la bandera El Corte Inglés desde 1995), costumbre que puede prolongarse este fin de semana. El concurso de Castro en la tanda de honor podría haberse significado como la opción más sólida para atacar el favoritismo de La Kanpa. Después de una decepcionante regata en aguas de la bahía donostiarra, los remeros de José Luis Korta sorprendieron el sábado pasado al imponerse por poco más de un segundo a Orio en la jornada inaugural de la Bandera de la BBK. Nadie sabrá a estas alturas si los cántabros (con una tripulación en la que también hay guipuzcoanos o rumanos) hubiera confirmado el domingo lo apuntado la víspera: después de alcanzar la ciaboga inmediatamente después de que lo hiciera Orio, los de La Marinera se engancharon ridículamente en la boya y, al margen de echar por la borda lo acumulado, perdieron su sitio en la prueba de El Corte Inglés. Así, Koxtape y Urdaibai, que acabaron a más de medio minuto de los oriotarras el domingo pasado, constituyen a priori una débil oposición para los favoritos. Al margen de la tanda de honor, cuatro traineras vizcaínas se disputan el orgullo local: Isuntza, Kaiku, Arkote y Lutxana. Hace un año, Santurtzi conquistó la victoria en este apartado y en esta ocasión regresa entre los grandes, en su 14ª participación (tres victorias). Constituida como bandera en 1975 -antes la cita resolvía el campeonato provincial para convertirse también, en 1973 y 1974, en regata interregional-, el historial de la prueba se detiene principalmente en dos nombre propios: Kaiku y Orio. Los vizcaínos pueden mostrar cinco éxitos entre 1978 y 1986; los guipuzcoanos, otros tantos entre 1991 y 1998. Conocida como la regata monstruo, puesto que reúne a las embarcaciones más regulares en base a una puntuación extraída de su actuación a lo largo de la temporada, la cita suele llegar demasiado tarde para algunos de sus concursantes, fuera de forma a estas alturas del mes de septiembre. Otros, caso de Koxtape, pueden acusar la relajación propia (y lógica) del que ha justificado con creces su temporada. Privilegios del que abandona La Concha ondeando su ikurriña. Otro de los argumentos tradicionalmente destacados en esta regata tiene que ver con la generosidad del patrocinador. Merece la pena realizar un último esfuerzo que rentabilice económicamente la inversión física. La regata destina 2.635.000 pesetas de su presupuesto al capítulo de los premios, de las cuales 750.000 corresponden al ganador de la prueba principal (250.000 pesetas van a parar al ganador de la tanda reservada a las embarcaciones vizcaínas). Además, cada uno de los inscritos recibe una ayuda de 50.000 pesetas en concepto de gastos de desplazamiento y se reservan 100.000 pesetas para aquel que logre batir el récord de la prueba, logrado el 28 de septiembre de 1997: 19.24.65. El inicio de las regatas, previsto para las 12 del mediodía frente a las piscinas de Portugalete. coincide con la bajamar, lo cual estrechará el campo de regatas y puede dar origen a problemas para aquellos competidores que no obtengan en el sorteo de calles las ubicadas en el centro.

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