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Camacho: "Las quejas, a quien toque"

España juega hoy un amistoso en Polonia a sólo tres días del arranque de la Liga

A tres días del arranque de la Liga, en plena puesta a punto de los equipos, en los instantes finales de la pretemporada más corta de la historia, se cruzan por el camino las selecciones nacionales. La española se mide hoy en Varsovia con la de Polonia en un amistoso (20.00, TVE-1), pero hay muchos más encuentros. Más de 60 futbolistas del campeonato español se ven afectados. Durante dos días -ayer y hoy- tendrán que olvidar las nuevas ideas tácticas de sus respectivos conjuntos, el proceso de acoplamiento con los compañeros recién llegados, y procesar sólo selección. "Si me dicen que hay partido hoy, pues tendré que dar la lista", dice José Antonio Camacho, el seleccionador, encogiéndose de hombros ante los posibles perjuicios que esta convocatoria pueda generar en los clubes. "Las reclamaciones, al sitio pertinente, a quien toque; y no a mí", insiste.Sostiene Camacho que este partido sí le viene bien a la selección: "Tenemos dos partidos muy importantes a la vista y es necesario que los jugadores se vayan adaptando. Polonia tiene un sistema similar a Austria, está más rodada que nosotros y nos va a poner las cosas difíciles. Un buen rival para prepararnos". Y no comparte las quejas que salen de los clubes -"yo cuando era entrenador me sentía orgulloso cada vez que me llamaban jugadores para la selección"-. Incluso piensa que tampoco es tanto el malestar: "Yo he hablado con directivos y están encantadísimos de la fecha de este partido".

El caso es que los jugadores convocados tampoco ven en la fecha del encuentro un motivo para la polémica. "Para mí los partidos de la selección siempre son oportunos", dice Michel Salgado. Y su compañero Morientes va más lejos: "Nos vienen ahora dos partidos intensos y necesitamos conjuntarnos".

Pero más allá de lo inusual de la fecha, del interés profesional que para Camacho tengan las pruebas, la visita a Polonia es un nuevo peldaño en la carrera desenfrenada por generar ilusión en la que se ha involucrado el combinado español. Hace casi un año (23-9-1998) que Camacho cogió las riendas de la selección y su balance no puede ser más positivo: 6 victorias y 1 empate (en Italia) en 7 partidos, 32 goles a favor por 4 en contra. Y no sólo números es lo que ofrece la nueva selección, también ratos de buen juego y maravillosas asociaciones en torno a la pelota. Gustó tanto el estilo que Camacho inyectó en la selección que ni en amistosos el equipo está autorizado a bajar los brazos. Conservar ese atractivo es su obligación.

Porque además, la nueva cara de la selección ha traspasado fronteras. Los rivales sienten respeto hacia ella, casi temor. Ayer, en la aparición de Camacho ante la prensa polaca, no faltaron las alusiones a las goleadas endosadas a Austria y San Marino. "Nosotros no esperamos meterle nueve goles a todo el mundo, somos un poquito más modestos".

Tampoco se mostró inquieto el técnico español por las consecuencias que podría tener un frenazo a la racha triunfante de la selección. "Lo importante son los campeonatos. Los amistosos están para contrastar y probar, con el orgullo y el prestigio en juego, eso sí. Pero estamos en agosto y el estado de los jugadores no es el mismo que en otros meses. En cualquier caso, los jugadores deben estar bien. Hay quien ha jugado más en la pretemporada, pero todos lo han hecho lo suficiente para estar en forma". Polonia también se toma el duelo como un examen de preparación. El 8 de septiembre se mide en el mismo escenario -el estadio Legia, una cancha talismán- con Inglaterra dentro del grupo II de la clasificación para la Eurocopa, que comanda Suecia. Los polacos son segundos y los ingleses, terceros, están a tres puntos. Entre los seleccionados se encuentra el delantero Trzeciak, de Osasuna.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de agosto de 1999