El presidente de Irán se desmarca de las protestas y anuncia una dura represión
El presidente iraní, Mohamed Jatamí, considerado como un reformista a cuya estela había nacido el movimiento estudiantil que se ha echado a las calles en demanda de mayor apertura, se desmarcó ayer claramente de los participantes en las protestas y prometió combatirlas con dureza. De esta manera, los dos sectores del régimen islámico enfrentados desde hace año y medio en una sorda pero evidente pugna por el rumbo de la revolución, parecen unirse en la represión de un movimiento que empieza a constituir una amenaza para el sistema. "Estas acciones están en contra de los intereses de nuestra nación, de nuestro sistema y de los programas del Gobierno", dijo Jatamí en un discurso emitido por la televisión. Las protestas adquirieron ayer un cariz especialmente violento por la actuación de voluntarios islámicos contra los estudiantes.


























































