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Críticas por las invitaciones a los medios informativos

El candidato del PSC a la Generalitat, Pasqual Maragall, justificó ayer que se impidiera la entrada de la mayor parte de los medios de comunicación catalanes a la cena que celebró con empresarios porque sólo se invitó a los periodistas que "ya forman parte de la comitiva" y "tienen más derechos". Los responsables de la campaña de Maragall sólo permitieron el acceso a representantes de seis periódicos: EL PAÍS, La Vanguardia, El Periódico, El Mundo, Cinco Días y Expansión. La oficina del candidato declaró ayer que la selección se hizo por seguimiento del candidato o bien por haber manifestado los periodistas su interés por asistir a un encuentro con empresarios, como es el caso de los dos diarios económicos. En declaraciones a Catalunya Ràdio, Maragall explicó que su equipo de campaña había pactado con los comensales que era un acto privado y que por tanto no habría una presencia "ostentosa" de medios de comunicación. La decisión de excluir a medios fue duramente criticada por todos los afectados, entre ellos el diario Avui, que ayer publicó un editorial titulado Coartar la libertad de informar, en el que considera que se trata de un hecho sin precedentes en la democracia. El director de este rotativo, Vicent Sanchís, lo calificó de "acto de discriminación". Estas declaraciones fueron reproducidas durante todo el día de ayer por Catalunya Informació. Esta emisora, junto a otros medios vinculados a la Generalitat, colocó la exclusión de los medios de comunicación como punto de arranque de la información en torno a la cena. Protestas profesionales El Colegio de Periodistas de Cataluña rechazó "con contundencia" que anteayer se vulnerase "de manera inaceptable el derecho de los profesionales de la información a desarrollar su trabajo con total libertad". La junta de gobierno del colegio señaló: "El citado acto tenía un carácter no sólo público, sino fuertemente novedoso, lo cual lo hacía especialmente noticiable. Era, pues, necesario abrirlo a todos los medios informativos -prensa escrita, medios audiovisuales y agencias informativas- para que todos pudieran informar con absoluta libertad (actitud que se debe exigir en cualquier acto de interés público)". El Sindicato de Periodistas de Cataluña (SPC) calificó, por su parte, de "error político de considerables dimensiones" la actuación con los medios de comunicación. El SPC considera que Maragall "tiene todo el derecho a organizar las cenas que le parezcan oportunas e invitar a las personas que considere más adecuadas", pero las características del acto y la intención de sus organizadores, según el sindicato, " le hace perder su posible catalogación de privado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de julio de 1999