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Reportaje:

Los socialistas ganan las alcaldías de Sabadell y Olot

Hasta el domingo, Olot y Sabadell tenían una característica en común: desde la recuperación de la democracia, cada una de estas ciudades había mantenido el mismo color político en la alcaldía: convergente en la capital de la Garrotxa, y primero comunista y después de Iniciativa en la del Vallès Occidental. Desde el domingo, ambos municipios han pasado a manos del Partit dels Socialistes (PSC), que, aunque no tiene la mayoría absoluta en ninguna de las dos poblaciones, es la fuerza más votada y la encargada de formar gobierno. Los siguientes son algunos de los municipios en que se han producido cambios. Olot. El feudo de Convergència i Unió (CiU) en Girona ha roto un vasallaje de 20 años, haciendo saltar del cargo a Isabel Brussosa, que sustituyó en el cargo a Pere Macias, consejero de Política Territorial, y que deberá ceder la vara consistorial al socialista Lluís Sacrest. El PSC, que ha incrementado su representación en cuatro concejales, ahora tiene 10, rozando la mayoría absoluta. Este cambio, al que seguramente no ha sido ajeno el secuestro de Maria Àngels Feliu -del que están acusados dos policías locales de Olot-, se usará como emblema en la carrera de Pasqual Maragall a la Generalitat. La Bisbal. Ramon Romaguera, del PSC, ha duplicado con sus 10 concejales los resultados de las elecciones pasadas y ha conseguido la primera mayoría absoluta del municipio en 20 años. El que fuera coordinador de finanzas en la Oficina Olímpica se perfila como candidato a figurar en la lista socialista de la elecciones catalanas. Ramon Foradada, de CiU, sufre un duro castigo pasando de cinco a dos concejales. Blanes. Los pactos serán la clave. La mayoría de las fuerzas de izquierda, formada por los ocho concejales del PSC, los dos de Esquerra Unida i Alternativa (EUiA), y uno de Esquerra Republicana (ERC), pone en entredicho un gobierno encabezado por el convergente Ramon Ramos, que dispone de nueve ediles. El socialista Josep Marigó podría obtener así la vara consistorial. El concejal del Partido Popular (PP) también tendrá su papel. Banyoles. Joan Solana, socialista de la Plataforma Progressista, sufre un descalabro. ERC, encabezada por Pere Bosch, le iguala la representación con cinco concejales. El pacto entre ambos está cantado. La ruptura de CiU entre Convergència Democràtica (CDC) -cuatro ediles- y Unió Democràtica (UDC) -tres- le ha costado cara a la coalición conservadora. Puigcerdà. El espectacular resultado de ERC, que ha triplicado sus concejales, otorga la mayoría absoluta a Joan Carretero. Puigcerdà ejemplifica el ascenso de más de 3.000 votos que en las comarcas gerundenses ha experimentado el partido republicano. Sant Feliu de Guíxols. La única espina de los socialistas y una de las sorpresas de la noche electoral. Tras 20 años de poder socialista, Antoni Juanals ha visto como el candidato de CiU, Joan Alfons Albó, le ha superado en dos concejales. Sabadell. Hasta el último segundo de escrutinio no hubo vencedor y la victoria, finalmente socialista, fue por tan sólo 122 votos, un empate técnico: el PSC, con Manuel Bustos a la cabeza, tendrá 10 concejales y la Entesa per Sabadell (Iniciativa i Esquerra), encabezada por Dolors Calvet, otros 10. Los socialistas doblan el número de concejales. Iniciativa sigue el proceso contrario; el cambio de nombre de Iniciativa y la renuncia de Antonio Farrés, alcalde desde 1979 y hasta el domingo, han influido en el vuelco electoral. Montcada i Rexach. Otro cambio, después de 20 años de gobiernos monocolor, se ha producido en Montcada. Desde 1979, Josep Maria Campos, de EUiA e Iniciativa per Catalunya-Verds (IC-V), ha gobernado en esta ciudad, pero el domingo, contra pronóstico, arrasaron los socialistas, que obtuvieron nueve concejales frente a los cinco de IC-V. Igualada. Entesa per Igualada (PSC, IC y una plataforma de ciudadanos de izquierdas), con 10 concejales, y ERC, con dos, manifestaron ayer su predisposición a pactar y asegurar así un gobierno con mayoría absoluta. Todo apunta ya que Igualada, baluarte de CiU, que ha logrado ocho ediles, tendrá un gobierno de izquierdas similar al que ya tuvo en 1992, cuando, PSC, IC y ERC desbancaron a CiU de la alcaldía con una moción de censura. Granollers. Contra lo que vaticinaban encuestas y sondeos, el PSC fue la fuerza más votada. Los socialistas logran 11 ediles y CiU, que ha perdido 3.000 votos, logra 10. El futuro del consistorio está prácticamente en manos de ERC, que repite sus dos concejales, igual que el PP. IC-V ha sufrido un duro golpe electoral y ha perdido su único edil. Vilassar de Mar. CiU apostó por un candidato nuevo, Jaume Roure, que relevaba a Josep Maria Núñez, un hombre carismático con 12 años de experiencia al frente del consistorio. Roure, un personaje controvertido, no pudo mantener la hegemonía de CiU, que pasó de ocho a seis concejales. El PSC, con un nuevo candidato, Pere Almera, una persona dialogante, se convirtió en la fuerza más votada y pasó de cuatro a siete ediles. ERC, con tres ediles, será decisiva. Calella. Los resultados permitirán, casi con toda seguridad, que la izquierda gobierne. CiU tiene la alcaldía desde las primeras elecciones y en el pasado mandato gobernó con el apoyo del PP. Los electores apostaron por el cambio y otorgaron cuatro ediles a ERC, cuatro al Grup d"Independents de Calella y otros cuatro a CiU. El PSC obtuvo tres ediles. Canet de Mar. La división en CiU propició la formación de candidaturas independientes. La Plataforma Independent de Canet, liderada por el empresario Francesc García, logró cinco ediles. García, que fue elegido por la militancia de CDC como candidato, creó la formación independiente cuando la dirección convergente impuso a Josep Rovira, el alcalde de Canet desde 1987, como cabeza de la lista de CiU. Rovira ha pasado de la mayoría absoluta a dos concejales. El PSC tiene tres ediles. Sant Andreu de Llavaneres.Víctor Ros, el alcalde de la población más importante gobernada por el PP en Cataluña, tendrá problemas para gobernar, ya que ha obtenido el mismo número de concejales que CiU: cinco. La coalición nacionalista o los independientes serán clave para formar gobierno. Vilanova i la Geltrú. CiU fue la lista más votada, pero el cabeza de lista de esta formación y actual alcalde, Esteve Orriols, podría perder la alcaldía si los partidos de izquierdas (que suman 13 concejales) pactan. CiU obtuvo diez concejales; el PSC, nueve; el PP, dos; ERC, dos; e IC, dos. El socialista Sixte Moral ha iniciado negociaciones con IC y ERC. CiU también negociará con ERC. Sitges. Los resultados abren un gran abanico de posibilidades. El PSC fue la lista más votada, pero empató en número de concejales (cinco) con CiU. El actual alcalde es el convergente Pere Junyent, que hasta ahora gobernaba con un pacto con el PP y Nou Horitzó. Estas dos fuerzas han conseguido tres concejales cada una. ERC obtuvo una concejalía. El candidato socialista, Jordi Baijet, ya ha anunciado que quiere pactar con Junyent y también con ERC. Pero Nou Horitzó, gran rival del PSC, también pretende pactar con CiU. Es muy posible que sea Junyent quien decida con quién quiere pactar y, por tanto, volvería a ser alcalde. Sant Pere de Ribes. Contra todo pronóstico, el PSC barrió en una población que ha pasado de 17 a 21 ediles al superar la barrera de los 20.000 habitantes. Los socialistas, en la oposición, consiguieron la mayoría absoluta con 11 concejales, cuatro más de los que tenían. Quien perderá la alcaldía será Unitat Municipal 9, formación que obtuvo siete concejales, los mismos que tenía. CiU obtuvo dos concejales y el PP, uno. Berga. Las posibilidades de formar gobierno en Berga están totalmente abiertas tras el ascenso del PSC y ERC y el descenso de CiU. El actual alcalde, el convergente Jaume Farguell, iniciará hoy conversaciones con ERC para intentar aproximar posiciones, pero, durante toda la campaña, se barajó en Berga la posibilidad de un pacto poselectoral entre PSC (cinco ediles) y ERC (cuatro). Berga ha sido una plaza de la coalición nacionalista prácticamente desde la recuperación de la democracia. Caldes de Montbui. CiU ha perdido cerca de 1.000 votos tras cuatro años de polémica gestión por los pactos con el PP, por presuntas irregularidades en la autorización de extracción de áridos a familiares del alcalde y al concejal de Urbanismo, y por la movilización contra la modificación del plan de ordenación. El PSC (ocho concejales) e IC-V (uno) han capitalizado el descontento y todo indica que se repetirá el pacto de gobierno de 1991. La Roca del Vallès. El PSC-GIR recuperará la alcaldía, esta vez con mayoría absoluta de ocho concejales, después de que le fuera arrebatada, hace cuatro meses, en una operación de transfuguismo. CiU, que gobernó hasta 1995, ha quedado con sólo dos concejales como resultado de esa operación que la llevó a una importante crisis interna y a la expulsión de los dos ediles que habían secundado la moción junto a un escindido de la coalición nacionalista y un tránsfuga de IC-V. Torelló. El PSC rompió todos los pronósticos y se situó como la fuerza más votada, lo que le ha dado 7 concejales de los 17 que conforman el consistorio. La división de CiU, coalición que ha gobernado los últimos cuatro años con una cómoda mayoría absoluta, ha favorecido a los socialistas. No obstante, éstos, para gobernar, tendrán que pactar con los dos ediles de IC-V.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de junio de 1999