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Expulsado del puerto de Vilanova un barco atracado allí durante 8 años

Vilanova i la Geltrú

La Generalitat envió la semana pasada a los Mossos d"Esquadra al puerto de Vilanova i la Geltrú (Garraf) para que vigilaran los trabajos de traslado del Mersey Inspector, un barco que desde hacía ocho años estaba en dique seco, en el varadero. El propietario de la nave, el ciudadano italiano Alessandro Ferretti, que se encuentra en su país, ha declarado: "Se aprovechan de que estoy enfermo y que no puedo ir". Ferretti y su mujer, ambos jubilados, llegaron en 1991 al puerto de Vilanova con la intención de reparar su barco. Al cabo de un año, sin embargo, iniciaron un largo proceso contencioso contra la Dirección General de Puertos de la Generalitat, a la que acusaban de cobrarles tasas ilegales por la ocupación de un espacio en el varadero público. La Generalitat, por su parte, afirmaba que era el matrimonio quien no pagaba. Desde entonces, Ferretti y su mujer vivieron a bordo del barco. La vida a bordo no fue fácil, ya que a menudo les cortaban el suministro de luz y agua. Ferretti continuó reparando el casco de la embarcación, pero a partir del año pasado decidió interrumpir los trabajos viendo que la batalla jurídica se prolongaba en exceso. Finalmente, la delicada salud del propietario del Mersey Inspector obligó al matrimonio a volver a Lecco, en Italia. Hace unos días, la Generalitat fue autorizada por los tribunales de justicia para acceder al barco y trasladarlo a otro lugar. Los trabajos se han llevado a cabo esta semana y el Mersey Inspector ha acabado sus días desarbolado y partido en dos partes en un solar municipal de Vilanova. El director general de Puertos, Enric Ticó, afirma que "se ha puesto fin a una situación anormal" y añade que el matrimonio italiano "ha estado abusando de la Administración". El abogado de la pareja italiana, José María Pino, ha presentado un recurso contra estas actuaciones porque, según explica, "nunca ha sido notificada la existencia de ningún procedimiento" en el juzgado de lo contencioso que llevaba el caso. Pino recuerda que la ley obliga a notificar este tipo de actas a las partes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de junio de 1999