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Tribuna:

Navegando por el PP

JULIO SEOANE Advertido por la información de este periódico que el Consell tiene una página web donde se defiende un "Vamos a más" institucional (vamosamas.com), me lanzo rápidamente a navegar. Efectivamente, aquí está; una página inicial que explica en una nota el porqué nos superamos y que luego apunta hacia doce áreas específicas, desde el empleo hasta las nuevas tecnologías, cada una con un corto latiguillo explicativo. Si pinchamos un área, nos introducimos en un pequeño mundo de imágenes, rápidos fogonazos informativos y pequeños textos sobre el tema seleccionado. Todo bien, pura navegación Internet, buena técnica. Existen pequeños errores que humanizan la perfección electrónica. Por ejemplo, si paseamos el ratón por el vamos a más en Cultura, aparece a la derecha un texto que dice: "Porque aprendemos a mejorar en materia educativa"; si el paseo es por Educación, encontramos: "Porque mantenemos vivo el espíritu de un gran pueblo". Todo puede ser. A lo mejor. Quién podría decir lo contrario. Pero juraría que se han equivocado, y no me extraña porque no es nada fácil diferenciar entre educación y cultura. Peor sería que hubieran confundido los contenidos de Sanidad y Desarrollo Empresarial, apareciendo un "vamos a más en Sanidad porque impulsando al sector crecemos más deprisa". Sería equívoco. Al menos. Bromas al margen, no estoy muy seguro de que, en los tiempos que corren, se pueda diferenciar fácilmente entre propaganda institucional, del gobierno o del partido. Al igual que resulta difícil diferenciar entre campaña electoral, precampaña o publicidad de la propia imagen. En cualquier caso, lo que pretendo comentar aquí es que los técnicos del PP se deciden por la estrategia de ensalzar a los valencianos y a sus realizaciones, en lugar de aplaudir al candidato y de elogiar sus posibles virtudes, como venían haciendo hasta ahora. El resto consiste en provocar una simple asociación. Es lo que se llama una estrategia blindada, porque no se puede desmontar la campaña atacando a los valencianos o despreciando los logros que han conseguido. También es cierto que es mejor la representación general y el ritmo del "vamos a más" que el contenido concreto. Términos como voluntad, progreso, pasado, esfuerzo y otros semejantes no son los más adecuados para la sensibilidad del adulto medio o de los votantes más jóvenes, al menos antes de la guerra de Kosovo. Pero ya se sabe que cuenta más la apariencia y la imagen que los contenidos, sobre todo en los medios informáticos, aunque todo cuenta. La oposición debería empezar a pensar que siendo importante, como lo es, la diferencia en expectativa de voto, todavía es más importante quedarse rezagado en las nuevas habilidades y actitudes de la sociedad actual. No es forzoso que el partido que gane unas elecciones sea el único que se decida a navegar por la renovación de gentes, de ideas, de nuevas sensibilidades sociales y de nuevas formas de comunicación. Los ciudadanos necesitamos que ese esfuerzo lo realicen todos los partidos, para poder navegar libremente por todas las aguas. Lo contrario es quedarse en el dique seco del mitin y de la maquinaria del partido, y eso tiene poco futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de abril de 1999