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Pizarro vaticina un "vuelco espectacular" en el voto urbano por la pérdida de apoyos del Partido Popular

"El perdedor de las elecciones municipales será el Partido Popular". De esta forma tan contundente y taxativa se pronunció ayer el secretario de Organización del PSOE de Andalucía, Luis Pizarro, como conclusión de los resultados de dos encuestas encargadas por su partido en febrero y marzo pasado. Uno de los sondeos se hizo del 15 al 19de febrero sobre un total de 1.200 entrevistas personales en relación a las elecciones autonómicas, cuyos resultados afirman que el PSOE aventajaría al PP en 17 puntos. Según este estudio, el partido socialista obtendría el 47,8% de los votos (44,4% en las elecciones autonómicas de 1996); el PP, el 30,9% (34,2% en ese año); Izquierda Unida, el 11,6% (frente al 14,1%) y el Partido Andalucista, el 8,9% (6,7% de los votos en las últimas andaluzas). Datos globales La otra encuesta fue realizada entre el 3 y 15 de marzo pasado y consta de 5.200 entrevistas (600, en seis de las ocho capitales de provincia por 800 en las de Sevilla y Málaga). Pizarro no dio los resultados de cada ciudad, ni tampoco aclaró si su partido salía el más votado. La única cifra que facilitó fue global: el PSOE obtendría el 46,3% de los votos, frente al 34,4% que sacó en las autonómicas de 1996 en los ocho centros urbanos y el Partido Popular lograría el 38% frente al 42,2% de entonces. Con estos estudios en la mano, el responsable de Organización vaticinó "un cambio radical" en el mapa municipal, un "vuelco espectacular" en el voto y "un perdedor claro", el PP, que, según dijo, "no tiene garantizada ninguna alcaldía ni con los resultados ni cuando se constituyan los ayuntamientos". En opinión de Luis Pizarro, todo lo que no sea mantener los gobiernos municipales de las ocho capitales de provincia significará una derrota política para los populares, ya pierdan una o las ocho "lo que sería una debacle". Por otro lado, el dirigente socialista criticó la "hipocresía" de los partidos en relación con el hipotético adelanto de las elecciones andaluzas para el próximo 13 de junio. "No vamos a aceptar ningún chantaje ni ningún discurso belicoso", dijo, en alusión a unas declaraciones del presidente del PA, Alejandro Rojas-Marcos, quien afirmó días atrás que el anticipo sería considerado como un casus belli por su partido. "Ni Chaves es José María Aznar ni el Partido Andalucista es CiU", aseguró Pizarro, quien dijo que el secretario general del PP, Javier Arenas, carece de "autoridad política" y "discurso moral" para calificar de "deslealtad" el posible adelanto. "El que ha sido desleal es que huye y corre para no competir con Manuel Chaves", apostilló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de abril de 1999