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La aceitera Frint suspende pagos con un pasivo de 21.500 millones y cinco bancos como principales acreedores

Frint España, filial de la multinacional Frahuil, ha presentado suspensión de pagos con un pasivo de 21.500 millones de pesetas. Los principales acreedores de esta empresa dedicada al envasado y comercialización de aceites comestibles son Aresbank, con una deuda aproximada de 4.000 millones de pesetas; Argentaria, con igual cantidad; Unicaja, con 3.000 milones; Caja de Madrid, con 2.000 millones, y Banco Atlántico, con 1.500 millones. El expediente ha correspondido al Juzgado de Primera Instancia número 50 de Madrid, cuyo titular es Rosario Campesino, quien deberá decidir si admite a trámite el expediente y, en su caso, nombrar interventores judiciales.El Grupo Frahuil, a través de su filial Frint España, había logrado una importante presencia en el mercado español y a finales de 1997 lograba unas ventas de 40.000 millones de pesetas. Además, a través de Agribética (de la que controla el 99,5%), sumaba otros 20.000 millones en ventas con apenas cuatro años de funcionamiento.

Frahuil y Frint son propiedad de la familia Azría, y en los últimos 10 años han logrado mantener una curva ascendente de su negocio en España. De hecho, en el mes de marzo de 1997 el grupo, de origén francés y con sede en Marsella, puso en marcha la constitución de un consorcio en el sector de aceites y grasas bajo la denominación de Agrofina.Este grupo, con sede en España, tomó como buque insignia Agribética y entre los planes de expansión se fijaba como objetivo una implantación en los países mediterráneos.

El consorcio controlaba el 50% de la portuguesa Alcides y la italiana Sairo. Además, abrió una almazara en Marruecos y se proponía comprar sociedades del sector aceitero en Turquía.

Sin embargo, un año después el panorama es mucho más sombrío. El grupo marsellés ha vendido el 67% de Agribética, que era la joya en el mercado español, por un montante de 2.250 millones de pesetas, a varios gestores. Esta operación ha sorprendido al sector. Esto hizo que las principales entidades financieras que habían concedidos créditos (ahora acreedores tras la suspensión) se reunieran para pedir explicaciones a Jacques Azría, responsable ejecutivo del grupo.

Éste, tras la muerte de un hermano hace unas semanas, ha dejado de seguir la evolución de su grupo de empresas en España y apenas pisa suelo español. En este contexto, varias entidades financieras con fuertes deudas han intentado cobrarlas de forma unilateral, lo que ha motivado que los gestores hayan presentado la suspensión de pagos como procedimiento preventivo para intentar sacar adelante la sociedad, antes de que algún acreedor solicitara la quiebra.

Cuando se conozca la cifra del activo presentada en la suspensión de pagos, los principales acreedores comprobarán si existen los activos suficientes para cubrir los préstamos concedidos en los últimos años para la expansión del negocio. Los acreedores temen que los activos más valiosos estén en los balances de Agribética y de Alcides, ambas vendidas. La presidencia de Frint España la ocupa Moisés Rodríguez, antiguo director general del Banco de Crédito Agrícola, aunque en el sector se señala que el verdadero presidente ejecutivo era Jacques Azría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de febrero de 1999