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GENTE

JAMÓN Y RON PARA EL VIRREY DE LOS CACIQUES

No podía ser de otro modo. Un jamón de cerdo gallego y una botella de ron de una marca inequívoca para premiar al Virrey de los Caciques. Una iniciativa del Club Cultural Alexandre Bóveda -destacado galleguista fusilado durante el franquismo- que desde Ourense convoca el I Concurso Gallego de Cacicadas para distinguir de una tacada a la mejor cacicada legal, la cacicada ilegal, la más trapalleira, las de ámbito local, provincial, autonómico y estatal, la progresista y la conservadora, e incluso la cacicada benéfica. No teniéndolas todas consigo, una parte de los convocantes compareció en el acto de presentación del certamen cubriéndose la cara con capuchas e identificándose con iniciales, para explicar que el jurado tendrá presente a la hora de sopesar propuestas "la cantidad, la originalidad, el saber hacer o la estructuración de una red". Inspirándose en las reflexiones públicas del Foro Luzes de Galiza sobre el clientelismo en Galicia y en la mejor de las tradiciones humorísticas anticaciquiles, pretenden hacer público el fallo del jurado, "entre los que habrá miembros clandestinos", el 1 de abril, previa recepción y evaluación de las solicitudes que les sean remitidas al apartado de Correos número 85 de Ourense antes del 15 de marzo. Los jurados clandestinos tendrán la potestad de asistir al acto encapuchados y aquellos simpatizantes que lo estimen oportuno podrán ocultar su identidad también bajo pasamontañas negros que les serán facilitados por la organización. El Virrey de los Caciques, una vez designado, podrá comparecer para defender su gestión e "invitar o no a los presentes a consumir los atributos con que fue obsequiado y que, en todo caso, serán degustados por los asistentes si el distinguido no acude". Eso sí, para curarse en salud, las bases de la convocatoria dejan constancia de que "El Club Cultural Alexandre Bóveda podrá transformar como le venga en gana la convocatoria del concurso, suprimirlo, retractarse y negar incluso haberlo convocado, si recibe presiones externas que así lo aconsejen".-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de enero de 1999