Una exposición muestra el influjo del ferrocarril en el cine
Si las estaciones de ferrocarriles y sus trenes han sido, a lo largo de la historia del cine, escenarios perfectos para desenlaces o argumentos, durante ocho días la estación de Almería rendirá culto al celuloide locomotorizado mediante una original exposición. Los acrílicos de Antonio García López recobran mayor realce en el mutuo homenaje y la relación de simbiosis entre películas y trenes. El pintor valenciano recupera la tradición de los grandes carteles anunciadores de películas y aprovecha para hacer una segunda lectura de ellas. Las ocho películas o temáticas elegidas tienen un denominador común: un vagón o unos raíles que desencadenan una acción. Los grandes lienzos, de cuatro metros de ancho por tres de alto, reproducen los rostros de artistas como Gary Cooper, Marilyn Monroe o Woody Allen con trenes de fondo o en el interior de trenes.


























































