El Ayuntamiento permite a otra empresa de cable abrir las aceras de Valencia
Las aceras de la ciudad de Valencia no dan abasto. Si las clásicas canalizaciones de conducciones eléctricas, de gas y de agua que discurren bajo las aceras de la ciudad eran tradicionalmente el motivo para la periódica reapertura de zanjas, la llegada de las nuevas tecnologías ha multiplicado las intervenciones. Ahora el Ayuntamiento de Valencia, que preside la alcaldesa del PP Rita Barberá, ha autorizado a la empresa Lince Telecomunicaciones la instalación de las infraestructuras necesarias para prestar los servicios de telefonía y de telecomunicaciones para los que ha sido legalmente habilitada por el Gobierno central. La decisión se traducirá en la apertura de nuevas zanjas en la ciudad. El concejal socialista Miguel Mazón denunció ayer esta nueva licencia aprobada por el Ayuntamiento y criticó al gobierno municipal por permitir más zanjas. "Esto es la ley de la selva", espetó Mazón, quien instó al Ayuntamiento a obligar a las empresas a ponerse de acuerdo y exigió que para este nuevo proyecto se tengan en cuenta los criterios de la Oficina de Coordinación de Obras de Valencia (Ocoval). En la actualidad ocho operadores tienen autorización para establecer redes públicas de telecomunicaciones. Mazón explicó que la concesión de licencia a Lince demuestra que la alcaldesa "no era competente" para adjudicar el concurso a Valencia de Cable, que teóricamente debía canalizar todos los servicios.


























































