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El PP justifica la transición chilena en las Cortes y se queda solo en un debate sobre las dictaduras

El Grupo Popular de las Cortes Valencianas aseguró ayer, en consonancia con algunos de los argumentos esgrimidos por el fiscal Eduardo Fungairiño y los defensores del ex dictador chileno Augusto Pinochet, que España no tiene "jurisprudencia ninguna para interferir en la legislación de otros países". La argumentación del popular Rafael Maluenda condujo al PP a aprobar en solitario una propuesta de resolución con la que las Cortes expresan su "respeto a los procesos de transición al régimen democrático". Los diputados de Unión Valenciana se abstuvieron y los parlamentarios de izquierda se negaron a votar, aunque permanecieron en el hemiciclo. El debate, que tuvo momentos de mucha tensión -el diputado del PP Juan Rodríguez Marín llegó a exclamar dando un puñetazo sobre una mesa y mirando a Glòria Marcos: "Franco me toca las castañas, yo soy un liberal", tras alguna de las alusiones de los bancos de la izquierda a la connivencia con el franquismo de algunos populares-, se prolongó durante más de dos horas. La izquierda acusó al PP de avalar los argumentos de los pinochetistas y de provocar un debate estéril destinado a generar confusión. Los populares acusaron a la izquierda de no apoyar la proposición porque ello implicaría condenar también el régimen cubano de Fidel Castro. Unión Valenciana desconfió del trasfondo de la iniciativa parlamentaria.

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