Un preso agrede a su ex mujer en la cárcel de Badajoz en un "vis a vis"
Un preso del centro penitenciario de Badajoz ha sido acusado de propinar una paliza a su ex mujer el miércoles pasado después de que ésta se negase a mantener relaciones sexuales durante un vis a vis (encuentro en privado), en el que, supuestamente, iban a hablar del futuro de sus hijos, según informó ayer la Jefatura Superior de Policía.La víctima ya había denunciado en varias ocasiones a su antigua pareja por malos tratos. Según el parte facultativo, la mujer, de 26 años de edad, sufrió heridas graves "causadas por fuertes golpes en la región lumbar, en el cuello y en la ceja".
Los hechos ocurrieron cuando la mujer acudió a la cárcel a visitar a su ex marido, A. C. L., de 26 años. Ella había aceptado el encuentro ya que el padre de sus niños había solicitado poder mantener ese vis a vis, alegando que tenían que hablar sobre sus hijos, con edades comprendidas entre los nueve y los tres años.
Cuando ambos se encontraban en la cabina que habitualmente se emplea para mantener los vis a vis, el hombre, según el parte policial, "intentó mantener relaciones sexuales con ella, ante lo cual la mujer opuso resistencia".
Posteriormente, el preso "golpeó repetidamente y amenazó gravemente de muerte a la mujer". A pesar de encontrarse en un centro penitenciario, los gritos de auxilio de la agredida no fueron escuchados por ningún funcionario de la cárcel, "debido a que estas cabinas son absolutamente herméticas, y se encuentran insonorizadas para preservar la intimidad de los encuentros", según explicaron fuentes policiales.
Sólo cuando la mujer salió de la habitación un funcionario penitenciario pudo darse cuenta de lo que pasaba al ver cómo el recluso propinaba dos bofetadas a su ex mujer. Ese mismo trabajador informó de los hechos a sus superiores pero la mujer se fue sin decir nada.
Luego, tras el expediente abierto por Instituciones Penitenciarias se decidió a contar lo sucedido y presentar denuncia en la comisaría de policía de la ciudad extremeña.


























































