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VUELTA 98

Olano sella la Vuelta

El corredor guipuzcoano recuperó el liderato en la contrarreloj que ganó Zülle

Abraham Olano ya tiene la primera gran ronda en su palmarés. El guipuzcoano cumplió con los pronósticos en la contrarreloj de Fuenlabrada y recuperó el jersey amarillo. Y en esta ocasión en propiedad. Nadie se lo va a quitar. Ni su compañero de equipo, Jiménez. No rubricó Olano el preciado premio conseguido con un triunfo en la etapa de ayer. Se lo impidió, por un segundo, Alex Zülle, el ganador de las dos anteriores Vueltas. El suizo no era un peligro en las aspiraciones del guipuzcoano.Olano es un especialista en este tipo de pruebas. Lo contrario que Jiménez y Escartín, los dos corredores que le precedían en la general. Olano estaba en su terreno y no tenía que haber sorpresas. La propia actuación de Olano, que superó los 50 kilómetros a la hora junto con Zülle y Lance Armstrong -tercero a ocho segundos del suizo-, demuestra que se trataba de cumplir con el expediente.

Otros dos hombres disputaron la contrarreloj de ayer: José María Jiménez y Fernando Escartín. No para la victoria parcial. Ni mucho menos. Son escaladores y no pueden competir con los especialistas contre el cronómetro. Estaba firmado que Escartín lucharía por conservar el segundo puesto de la general. La duda radicaba en la actuación del Jiménez. El "Chaba" era el principal candidato en caerse del podio final. Tenía las amenazas de Jalabert y de Armstrong. El francés no cumplió con las expectativas y pronto quedó descartado. Quedaba el estadounidense. Había marcado el tercer mejor tiempo. Jiménez, último en salir por su condición de líder, utilizó sus referencias para conseguir el propósito y marcar una notable actuación en una prueba adversa. Por sólo seis segundos, Jiménez no perdió la oportunidad y completar hoy el podio de la Vuelta completamente español.

Diez kilómetros fueron suficientes para que Olano recuperara su condición de líder de la ronda. En ese primer tramo aventajaba a Jiménez en un minuto y en 40 segundos a Escartín. Un tramo cuyas características no favorecían demasiado al especialista del Banesto. Numerosas rotondas por una urbanización de Fuenlabrada y el suelo algo resbaladizo por la lluvia que dejó de caer con la salida de los últimos corredores. Por delante había una autovía, un trayecto ideal para el motor turbo de Olano. Acoplado a la espada que se ideó para Miguel Induráin, puso tiempo por el medio.

Olano era ya el líder de la Vuelta. El resto era un trámite. Los números eran exactos. Minuto y 19 segundos sobre Escartín y casi dos sobre su compañero de equipo Jiménez al paso por los 26 kilómetros. Olano cumplía con su obligación. Recuperar el liderato y rodar en el mejor tiempo para ganar la etapa.

La victoria parcial dependía de Zülle y Armstrong. La ventaja era para el guipuzcoano. El repechón de los últimos siete kilómetros se le atrangó. Fue ahí donde Olano pasó apuros ante la observación de Roberto Heras que había sido sobrepasado por el guipuzcoano. No para poner en peligro su objetivo pero si para perder la etapa en beneficio de Alex Zülle. El suizo llevaba una desventaja de 25 segundos en los 26 kilómetros sobre Olano y 13 sobre Armstrong, el segundo mejor tiempo en este paso intermedio. Las condiciones de mejor rodador del suizo sobre repechos fue fundamental. Zülle hizo el mejor tiempo en el último tramo de la contrarreloj y llegó a aventajar a Olano en 26 segundos. Incluso Armstrong puso en peligro el segundo puesto del jefe del Banesto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de septiembre de 1998