Veinte años
Llevo 20 años viviendo en este barrio y en los últimos tres años, amén de otras tropelías, han desaparecido la gran mayoría de las fuentes que servían de refresco para personas y animales en los pasados meses de tanto calor. Algunas han desaparecido totalmente y a otras se les ha cortado el agua.En total he podido contar hasta ocho fuentes, las cuales están o estaban situadas en las siguientes calles: glorieta de Alonso Martínez, esquina con Santa Engracia; calle de Galileo entre Meléndez Valdés y Fernando el Católico; calle de José Abascal, esquina con Alonso Cano; calle de Bravo Murillo entre Ríos Rosas y Cea Bermúdez; calle de Bravo Murillo, esquina con Ramiro II; calle del Cardenal Cisneros, esquina con Feijoo; calle de Magallanes, esquina con Fernández de los Ríos, y en la plaza de Olavide (chirimbolo).
Para las tres o cuatro que han logrado sobrevivir, ruego encarecidamente, desde aquí, que las dejen como están.- . .


























































