Más dinero, mejor defensa
La memoria de la Fiscalía de Madrid refleja un dato, de 1997, que evidencia el descontento de algunos presos acogidos al turno de oficio. Los fiscales de vigilancia penitenciaria recogieron, durante sus visitas a las cárceles, 26 denuncias de internos que se quejaban "de la incomunicación con sus abogados". Esa cifra, según destaca "con preocupación" el fiscal jefe de Madrid, Mariano Fernández Bermejo, "es el doble" de la que se registró en 1996.
Fernández Bermejo está preocupado porque la "delincuencia sea selectiva" y muchas veces terminen en la cárcel "los más débiles", los que menos medios tienen para pagarse un letrado privado. "Están mejor defendidas las personas que tienen dinero. Sería hipócrita no reconocer ese hecho", se lamenta el fiscal jefe de Madrid.


























































