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GOLF

Thomas Bjorn pone fin a sus tribulaciones

El danés gana el Open de España tras un intenso duelo con Olazábal y Chalmers

El Peugeot Open de España tuvo un final intenso en El Prat. Tres jugadores lucharon hasta el último golpe para conseguir un triunfo que pasó de mano en mano hasta quedar en las de Thomas Bjorn, de 27 años. El danés, miembro de la última Ryder, cerró el torneo con 267 golpes, 21 bajo par. El español José María Olazábal fue uno de los implicados en la lucha de forma directa. No sólo compartió recorrido con el campeón, sino que llevó la vitola de ganador en varias fases de la última vuelta. El vasco acabó segundo, a un solo golpe del danés (268), compartiendo posición con el sorprendente australiano Greg Chalmers. El triunfo en el Open de España le llega a Bjorn en un delicado momento de su carrera profesional. «Tras ganar a finales de enero en Perth, entré en una profunda crisis», explicó el jugador danés, que ganó su primer título en Glasgow en 1996. «Decidí tomarme un descanso y meditar sobre mi actitud. Llegué a Barcelona tras dos semanas de descanso y de muchas reflexiones sobre mi futuro. Y veo que eso me ha ido bien. Ahora vuelvo a sentirme cómodo en el campo y me veo capaz de hacer algo importante en los torneos grandes».

La decisión del Open de España llegó en la parte final del recorrido. Bjorn realizó tres birdies consecutivos en los hoyos 14, 15 y 16, y allí adquirió la ventaja que sería definitiva (-21). Sólo tuvo que esperar a que Chalmers errara un putt de tres metros en el 18 para proclamarse campeón.

«Para mí el birdie que hizo en el 16 fue determinante», confesó Olazábal. «Jugó muy sólido y supo mantener su ventaja en los últimos hoyos». El español, que cerró su recorrido sin superar el par en ningún hoyo y con cinco birdies , se mostró satisfecho. «No me gusta ser segundo, prefiero quedar el último», indicó. «Pero creo que he hecho lo que se espera de un buen profesional: aguantar el chaparrón cuando van mal dadas y seguir jugando. Me sentía a gusto y acabé sintiendo rabia porque estuve a punto de ganar y me quedé con la miel en los labios».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de abril de 1998