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El Barça saca buena renta

El equipo azulgrana se impone con claridad al Borussia en la ida de la Supercopa

, Va creciendo el Barça, entre sobresaltos, como si tuviera hipo, con un entorno cargado, y un entrenador cabezón, al que se le quiere tanto como se odia. El equipo va tomando cuerpo. Quiere hacerse gustar y o bien acabará enamorando o será merecedor del divorcio. Los últimos resultados obligan a lecturas extremas.

El marcador, sin embargo, no debe servir de barómetro para medir la evolución del grupo azulgrana. Independientemente, del 4-3 de Salamanca o del 2-0 de ayer, el Barcelona tiene ya una idea de juego. E asunto radica en la interpretación del fútbol. Y, en este contexto, el debate está muy abierto. No es lo mismo, por ejemplo, jugar con o sin Iván de la Peña. Jugó ayer Lo Pelat y el Barça ofreció un buen partido y obtuvo un buen resultado.

Los títulos del Borussia de Dortmund, campeón de Europa y del Mundo, quedaron desvirtuados por la alineación. Fue toda una declaración de intenciones. Nevio Scala se rajó y montó un equipo muy tierno, juvenil y jovial, prometedor si se quiere, y también menos competitivo que el titular.

Lo Pelat resultó el mejor sedante para la grada y, al mismo tiempo, un revitalizador para el grupo. El partido quedó resumido en la hoja de servicios de Iván. El medio cántabro alumbró media hora de juego muy vistoso y, por contra, provocó la única ocasión de gol del contrario en una pérdida de balón en la divisoria por no querer cederla al portero. La pelota fue del Barga. Jugó a la carrera, con transiciones rápidas, abriendo la cancha, buscando las cosquillas a los falsos laterales alemanes y, tomó ventaja muy pronto. Incluso pudo resolver el partido.

El caudal ofensivo del equipo barcelonista es tan ¡limitado como vulnerable su dispositivo defensivo. A la que no tiene la pelota, sufre. Queda desnudo, tirado, y entonces la hinchada tirita, murmura, desconfía.

Los alemanes se estiraron, entraron por banda izquierda con paredes, y obligaron a los barcelonistas a achicar el cuero. Iván reculó hasta la demarcación de medio centro y el equipo perdió la línea de pase. No es Iván un futbolista para dar el primer pase sino el último. Lo Pelat reapareció en el arranque del segundo tiempo, cuando el equipo volvió a tomar el mando descarado de la contienda, y gestó la victoria.

El segundo tanto calmó la contienda. Volvió el Barcelona a su campo e invitó al Borussia a tomar la delantera. Los alemanes no respondieron., Hubo un par de remates largos y nada más. Duró poco el protagonismo forastero. Taponó bien el Barca las bandas. Tan controlado tuvo el partido que Van Gaal, más condescendiente que nunca, metió a Stoichkov en el campo, y el Camp Nou se calentó de nuevo. Fue un final de muy buen ver para la sufrida ,hinchada azulgrana. El equipo se hizo merecedor a un margen de confianza. El marcador fue de nuevo mezquino con la generosidad azulgrana. La Supercopa se decidirá en campo alemán. Otra afrenta pendiente para un equipo que trabaja a contrapelo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de enero de 1998