España pasa por encima de Alemania

España no necesitó ayer a los rebeldes Garralda y Masip, que se niegan a estar en la selección por sus discrepancias con Juan de Dios Román, ni al novio Urdangarín ni a los lesionados Esquer, Urdiales, Olalla y Etxaburu. Y eso a pesar de que Alemania es un rival de cuidado, el más fuerte del grupo que completan Noruega y Eslovaquia. El recién nacionalizado Shepkin aportó solidez defensiva a un equipo en el que sobra coraje y falta rodaje.El presidente de la Federación Española, Jesús López Ricondo, aseguró el miércoles que no aplicará las normas vigentes -quien se niegue a jugar en la selección puede ser castigado con la retirada de la licencia deportiva- a Masip y Garralda: "Ellos mismos se califican con su actitud. La Federación apoya absolutamente al seleccionador; de lo contrario seríamos unos hipócritas", manifestó el presidente de la federación.
Como añadió López Ricondo, "España tiene un gran equipo, a pesar de todo". Pero ayer había demasiadas bajas, cuatro de ellas en los laterales. El problema parecía de gran calibre para el equipo español. La inexperiencia se intentó suplir con ímpetu en el primer tiempo en un ambiente de flojera general, pero la calidad de los extremos, Guijosa y Ortega, fue decisiva para mantener el partido bajo control. Los dos extremos aprovecharon con velocidad y clase cada uno de los numerosos contragolpes de los que dispusieron.
Tras el descanso, otra oleada de coraje produjo un parcial de 4-0 a los 5 minutos y otro de 7-1 a los diez. El juego español estuvo basado en esos instantes en una defensa hermética, en una concentración extrema y en la excelente ejecución de las contras frente a un rival que no salía de su sorpresa. Los españoles jugaron mucho más entonados -incluyendo un recital de Fort bajo los palos- y se zafaron de un rival decepcionante: es dificil explicar por qué Alemania es tan débil con la mejor liga del mundo.
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