Precaución
La Bolsa española siguió bajando en esta última sesión de la semana, ahora con el convencimiento de que las advertencias que se le lanzaron hace unos días no eran gratuitas. El Banco de España guarda algún as en la manga, es un decir, para hacer frente a lo que pueda venir, que no parece vaya a ser de fácil solución. El dinero que ha ido llegando a la Bolsa lo hizo basándose en dos cosas, la continuidad en la bajada de los tipos de interés y la presencia de España en la primera fase del euro.Si lo de los tipos no está tan claro, lo del euro empieza a complicarse, y no por culpa de España, de ahí la acumulación de órdenes de venta en el mercado en tanto se despeja el horizonte. La contratación fue de 113.732 millones de pesetas efectivas, una vez más una garantía de liquidez para el mercado y que tiene su justificación en el convencimiento de analistas y operadores de que siguen sin existir alternativa para la Bolsa.
La situación en Europa no fue mucho mejor dónde los mercados vivieron una sesión con pérdidas generalizadas, aunque la bolsa de París conseguía reaccionar al cierre de la sesión. Por su parte, Wall Street, con una apertura en la que cedió 87 puntos -cerró con una subida de 0,86 puntos-, puso otra vez un tono alarmista en los mercados. Sin embargo, a media sesión, el mercado de Nueva York logró frenar la caída y tan solo perdía 11 puntos.


























































