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La televisión francesa entra en el museo

, Cada país tiene su familia, Telerín. Esa es la principal conclusión de la visita a la exposición La grande aventure du petit écran, que hoy se abre al público en París, en el Musée d'Histoire Contemporaine, situado en los Invalides. La prehistoria, la Edad Media o la edad de oro de cada televisión tiene una serie de personajes inexportables. Thierry la Fronde, Belphegor, Guy Lux o Cinq colonnes á la Une son tan importantes para la memoria audiovisual del público francés como Crónicas de un pueblo, Escala en Hi-Fi, David Cubedo o Historias para no dormir lo fueron para el español.

La exposición recupera la historia de la televisión en Francia entre 1935 y 1975. La primera fecha es la de una emisión pionera difundida por un sistema de 180 líneas -el actual es de 625-. Hasta 1940 sólo seis personas trabajaban en la televisión francesa, que disponía de una sola cámara y un solo estudio. El número de receptores privados no era mucho mayor: 300. Las tropas de ocupación alemanas encontraron en la pequeña pantalla el bálsamo adecuado a su soledad. Entre 1943 y 1944 la emisora Fernsehsender-París entretenía a los heridos hospitalizados. Serge Lifar dirigía para solaz de los jóvenes arios a unas bailarinas en tutú y Jean Cocteau discurseaba para ellos sobre las ventajas del gato respecto al perro. El director de tan insólita emisora es Kurt Hinzmann, que se enamora de sus programas hasta el punto que, cuando le ordenan destruir la emisora para que no caiga en manos de la Resistencia, él se niega y deja que el nuevo poder disponga de sus de cámaras de 441 líneas.En -1945 los franceses compran mil televisores y en 1947 se retransmite por primera vez un directo fuera de estudio: un espectáculo de varietés. En 1947 la programación cubre ya 12 horas a la semana. En 1948, como ratificación de la identidad nacional defendida el año anterior a base de can-can, la nueva retransmisión en directo es para una llegada del Tour de Francia.

El primer telediario data de 1949, el primer anuncio de 1951 y la primera venta importante de receptores de 1953: 5.000 televisores en una semana para ver cómo es coronada Isabel II de Inglaterra¿ En 1954 el 1% de los hogares franceses está equipado de caja tonta. En 1955 aparece un primer semanario dedicado a la programación y los personajes y un año después un primer ministro (Guy Mollet) recibe en su despacho las cámaras. A partir de 1958 comienza la televisión del general, pues De Gaulle comprende el potencial del invento y se sirve de él para manipular la opinión pública. El color llega en 1967, cuando un 58% de las casas ya dispone de televisor y entre 1974 y 1975 la ORTI7 -el equivalente de RTVE- se disgrega en organismos autónomos de producción, difusión y realización. La irrupción de la televisión privada se produce una década más tarde, cuando la mundialización ya es un hecho y los Luis Aguilés y Johnny Hallidays se han borrado ante el descolorido Michael Jackson.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de abril de 1997

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