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¡Franco, Franco, Franco! ¡Arriba TVE!

Si la televisión pública alemana pergeñara una serie cómica sobre un pueblecito bávaro en el que, durante el nazismo, sus entrañables convecinos comentaran lo sencillo que sería gasear a los judíos para librarse de ellos o lo edificante que resulta contar con un caudillo como Hitler, capaz de declarar una guerra "por la patria, el pan y la justicia", el escándalo sería mayúsculo.Pero España va tan adelantada a los planes de contención de Maastriclit que nos podemos permitir La banda de Pérez (TVE-1, los jueves a las 23.45), enredo de costumbrismo franquista por el que pululan alcaldes carlistas, jefas de la Sección Femenina, parejitas de la Guardia Civil, beatas, curas santurrones, rojos caraduras, putones verbeneros y sargentos rijosos que adoptan cerdos en lugar de cabras como mascotas.

Hilvanada a golpe de gag rancio, situaciones repetitivas y personajes unidimensionales, la serie (inspirada en la película Biba la banda, también de Ricardo Palacios) parece sacada del baúl de nuestros peores recuerdos. Televisión Española ha convertido la España de Franco en un decorado de fábula jocosa y nuestra Guerra Civil, en una verbena para disfrute de una banda de música especializada en pasodobles y picaresca casposa. Con la excusa de su vocación popular, La banda de Pérez (por Jeremías Pérez, el sargento que encarna Antonio Resines) resulta más tosca que la lencería del entonces Glorioso Ejército Nacional. ¡Arriba TVE!

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de abril de 1997

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