Banesto y ONCE completan sus equipos sin contar con Induráin

Miguel Induráin ha vuelto de vacaciones, pero sin respuesta a la gran pregunta: seguir o dejarlo. Ello ha motivado que tanto el Banesto como la ONCE hayan empleado todo el mes de noviembre en cerrar contratos con corredores, con proveedores y con patrocinadores sin contar con el corredor navarro. Todo está cerrado y nadie sabe nada. En ambos clubes reconocen que contar con Induráin les hubiera supuesto mejores contrataciones, pero la ausencia de respuesta les ha impedido actuar de otro modo. Todos actúan como si Induráin no corriese en sus filas, aunque siguen esperando. Si Induráin decide correr por Banesto o por la ONCE, no habrá más problemas que los presupuestarios."Efectivamente, todo está cerrado", reconoce un portavoz de la ONCE, "pero si él decidiera correr con nosotros no nos plantearía un problema especial. Lo lógico es que siguiera la preparación de los últimos anos; así que habría poco que retocar. Ya se hizo en su momento con un corredor veterano como Marino Lejarreta. Por ahí, ningún problema". El portavoz de la ONCE reconocía que no ha vuelto a existir ningún contacto con el corredor desde hace casi un mes. Sus corredores tienen ya la temporada planificada y llevan a cabo, desde sus casas, la preparación diseñada por Manolo Sáiz.

Prudencio Induráin

La situación en Banesto es equivalente: los corredores conocen sus planes de preparación, la distribución de las carreras está cerrada y sólo queda por escuchar la respuesta de Prudencio Induráin con quien la negociación por renovar se ha atascado en los últimos días. Prudencio Induráin no parece muy satisfecho de la oferta que le han hecho, limitada a un año de renovación. Marino Alonso, otro de los dudosos, resolvió la cuestión hace semanas. Para Banesto, la temporada está enfocada en torno a Abraham Olano, pero se va a exigir más rendimiento de los jóvenes corredores del equipo, un hecho novedoso: la ausencia de Induráin significará más presión para todos.Así que nada ha cambiado aunque todo pueda cambiar. Induráin llegó a Pamplona a finales de la pasada semana y se ha mantenido alejado de entrevistas y actos sociales. Nadie sabe nada. Todo vuelve a ser sumar impresiones y se ha reanudado la caza periodística sobre cualquier persona del entorno del corredor. Todos echan mano del cuestionario de rigor. Y las respuestas son las mismas, simples impresiones personales.

El entorno habla de retirada con más frecuencia que hace un mes, pero no hay datos en la mano. Simplemente es el efecto del paso del tiempo: la gente está cansada de no saber nada y termina poniéndose en lo peor. Es lo que han hecho Banesto y ONCE.

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