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Shouaa, la "Bulmerka" de Siria

La atleta sucede a Jackie Joyner en el dominio del heptatlón

Ghada Shouaa representa para Siria lo mismo que Hasiba Bulmerka para Argelia. Son dos mujeres llenas de coraje y determinación, capaces de sobreponerse a todas las adversidades. Bulmerka, campeona olímpica de 1.500 metros, a la intolerancia que reina en su país. Shouaa, a la falta de tradición en el atletismo que existe en Siria. Su victoria en el heptatlón confirmó su triunfo en el Mundial del 95. Es la sucesora de Jackie Joyner, o al menos la mujer que domina la especialidad en ausencia de la multicampeona estadounidense.Shouaa siente una admiración sin límites por Jackie Joyner. Cuando Joyner se retiró tras la prueba de 100 vallas, víctima de una lesión fibrilar, Shouaa se abrazó con la atleta norteamericana y con su marido, Bob Kersee. Fue un acto sincero, recibido con una ovación por el público. Desde ese momento, Shouaa contó con el apoyo de 80.000 personas.

Su victoria fue sencilla. Consiguió una ventaja de 200 puntos (6.780-6.563) sobre la bielorrusa Natasha Sazanovich. La marca de Shouaa está muy distante de las cifras que consiguió Jackie Joyner en sus mejores años, cuando repetidamente superaba los 7.000 puntos. Pero la atleta siria es ahora la mejor del mundo y la única mujer que ha conseguido una medalla de oro para Siria.

Su progresión ha sido constante. Antes de dedicarse al atletismo, fue internacional en el equipo de baloncesto de su país. Sin embargo, en sus primeras incursiones en el atletismo dejó claro que disponía de un excelente potencial. El problema era encauzarlo en un país deficitario en instalaciones y entrenadores. Para mejorar la rudimentaria técnica de Shouua, la federación contrató al entrenador ruso Kim Bokhansov, que había dirigido a su compatriota Faina Melnik a la victoria en el lanzamiento de disco en Múnich 72.

El trabajo de Bokhansov se advierte en los lanzamientos. Shouaa sacó las mayores diferencias en el lanzamiento de peso y de jabalina, aunque también venció en el salto de altura y en los 200 metros lisos. Ahora, su objetivo es acercarse a la barrera de los 7.000 metros. Con 24 años, dos grandes títulos y el apoyo absoluto del presidente de Siria, Hafez Al Assad, que hace dos años ordenó que la atleta recibiera un fuerte apoyo económico, el trabajo de Shouua será batir las marcas de la atleta que más admira, Jackie Joyner.

Hafez el Asad envió presto un telegrama de felicitación: "Este triunfo demuestra que no hay imposibles ante una voluntad sólida". Su madre fue más explícita entre lágrimas de alegría: "No creí que esta niña, que perseguía a los conejos en el campo, haya sido campeona".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de julio de 1996