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NECROLÓGICAS

Soledad Seáñez, viuda de Pancho Villa

Soledad Seáñez Holguín, viuda de Doroteo Arango, más conocido en la historia y en los corridos como Pancho Villa, uno de los grandes caudillos de la revolución mexicana de 1910, murió el jueves en el Estado norteño de Chihuahua, a la edad de 100 años. Doña Chole, como era conocida la anciana, había sido hospitalizada el miércoles con síntomas de debilitamiento pulmonar y diabetes. Hace unos meses había sufrido una embolia, pero, según las crónicas, la célebre viuda había gozado hasta entonces de envidiable salud.Claro que al decir "viuda" surge todo tipo de equívocos, porque el general Pancho Villa, el bravo Centauro del Norte, fue tan pródigo en esposas como en batallas. El bigotudo militar -grande, coloradote, socarrón y abstemio- no tuvo reparos en casarse varias veces. Y es que "pues era la revolución, y a ver quién le decía que no al general", comentan sus paisanos chihuahuenses. "Ordenaba: 'Cáseme', y a fuerza le casaban, o se juntaba". Doña Chole compartía, con doña Luz o doña Manuela, la gloria de ser viuda de una leyenda. Cabe señalar que algunas incluso se llevaban bien.

Pero Soledad fue la última mujer legal de Villa. Con ella se casó en 1919. La pareja tuvo un hijo, Antonio, que murió hace 29 anos y cuyo padrino fue Francisco I. Madero, el primer presidente de México que surgió de las filas de la revolución. Antes de morir, como era la tónica de aquella época tumultuosa, en una traicionera emboscada en la ciudad de Parral en 1923, Pancho Villa aún tuvo tiempo de contraer nuevas nupcias con Austreberta Rentería, pero lo hizo sólo por la Iglesia.

El Congreso mexicano acabó por reconocer a doña Chole, como "la esposa legítima" del caudillo.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de julio de 1996