Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EURO 96

La selección multiplica por seis la dosis de vitaminas contra la fatiga

Lapalabra cansancio se ha convertido en un eco que retumba allá por donde pasa un futbolista español, o el propio seleccionador, Javier Clemente. "`Estamos en reserva" dijo el técnico tras el duelo con los rumanos. Uno a uno, todos los jugadores reconocieron al término del encuentro su extenuación. El problema viene de lejos. La selección ya llegó a Inglaterra excesivamente fatigada a causa de una temporada agotadora. En previsión, el médico de la expedición, el doctor Jenaro Borrás, fue más precavido que nunca. Cargó en el baúl más vitaminas que otras veces. Tantas que ni se acuerda de la cantidad, "imposible de calcular". Pero no fue suficiente. Se le han agotado y ha tenido que hacer otro pedido.

Una muestra del estado físico de los jugadores: al contrario que en el Mundial de Estados Unidos, en esta Eurocopa, mientras ha ido avanzando el torneo el médico ha tenido que duplicar las dosis vitamínicas. "Es decir, después del partido con Francia tuvimos que doblar la dosis respecto de Bulgaria; y tras el de Rumania hemos duplicado la de Francia", dice el doctor. Y, por supuesto, hasta el partido del sábado frente a Inglaterra multiplicarán por dos la dosis respecto a los días previos al pulso con Rumania. Diariamente, en cada una de las tres comidas, a los jugadores se les suministran vitaminas BI, B6, B12, E y C, "cuyo principal objetivo es actuar contra la fatiga muscular".¿Pero están realmente más cansados que otras veces? Borrás no ha podido hacer los controles médicos necesarios para evaluarlo, pero asegura: "Tanto los técnicos, como el preparador físico y yo mismo lo percibimos en los partidos; se observa una falta de chispa por el cansancio".

"Habitualmente", añade el médico, "los jugadores no nos dicen que están más cansados de lo normal; es muy raro que lo reconozcan, pero entre todos nos damos cuenta". Eso sí, no revelan su fatiga, pero como ocurrió ayer, la mayoría de los que intervinieron en el encuentro del pasado martes desfiló por la consulta de Borrás "con múltiples dolores".

Dolencias de todo tipo: de espalda, de cuello, de piernas... Tras el partido con Rumania, Nadal fue el que terminó más dañado por los calambres. Ya el día de Francia, Amavisca y Caminero, entre otros, terminaron muy mermados.

Y eso que el propio doctor Borrás indica que el tiempo -muy llevadero, nada que ver con los 40 grados que soportó el equipo día tras día en Estados Unidos- no está afectando al equipo. "No así los campos, que están muy duros". Lo que nadie ha sido capaz de explicar aún es cómo el equipo que más alude al cansancio ha remontado los tres partidos que ha disputado en los últimos minutos. ¿Quizá las vitaminas tengan un efecto retardado?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de junio de 1996

Más información

  • Los jugadores acaban los encuentros con múltiples calambres