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Bo Larsen culmina una fuga de 228 kilómetros

Los favoritos se reservaron para la contrarreloj del jueves en el Giro

Pavel Tonkov, el líder, habla de honestidad y de inteligencia dentro del pelotón. Pero el detalle dice mucho más de la etapa de ayer y de la forma en que los hombres importantes afrontan las vísperas de la decisiva contrarreloj: el caso es que Tonkov pinchó a poco más de 20 kilómetros de la meta. Normalmente, ese incidente a esa altura de una etapa significa ataque de nervios, cambio rápido de bicicleta con un compañero y mas de medio equipo esperando para reintegrarle al pelotón, entre rezos solicitando que a nadie se le ocurriera aprovechar la ocasión para iniciar una batalla. Pero ayer no era un día de ésos. Hacía sol y buen tiempo. El pelotón marchaba tranquilo a más de 20 minutos de dos fugados intrascendentes y sin ganas de dar una pedalada de más. Tonkov, así, levantó el brazo, esperó a que lo adelantaran todos los corredores, con parsimonia colocó la bicicleta apoyada en el pretil, se dio media vuelta y se puso a satisfacer la llamada de la naturaleza. Cumplidas las necesidades, el ruso de los ojos como almendras, se subió tranquilamente a la bicicleta reparada y acompañado de dos gregarios se volvió al pelotón. Nadie se había movido. Ni siquiera Cipollini.El sprinter toscano había aparecido bastante motivado en la salida. No sólo porque estrenara un nuevo modelo de coulotte. La animación le llegaba del manillar, donde había pegado un cromo de la exultante belleza Pamela Anderson, la de Los vigilantes de la playa. Otros, más adeptos al conductismo psicológico, prefieren colocar siempre a la vista un papel con una máxima. Así el gigante Fabrizio Guidi ayer llevaba el texto "Miguel soy yo", pero aun así se motivó sólo lo mínimo necesario: cogió puntos en el Intergiro para añadir otra maglia -la azul- a la ciclamino que ya lleva como líder de la regularidad. La etapa nació decidida. La única duda fue saber quién terminaría llorando sobre su sillín.

DECIMOSEXTA ETAPA: Lausana-Biella, 236 kilómetros

VENCEDOR DE ETAPA: 1. Bo Larsen, 5.48.58 horas. 2. Roux, m.t. 3. Barbero, a 16.02 minutos.PRIMER ESPAÑOL: Abraham Olano, 20º, a 16.26 minutos. GENERAL: 1. Pavel Tonkov (Panaria), 78.04.50. 2. Piotr Ugrumov (Roslotto), a 20s. 3. Enrico Zaina (Carrera), a 38s. 4. Davide Rebellin (Polti), a 44s. 5. Ivan Gotti (Gewis), a 1m 14s. 6. Stefano Faustini, a 1m 15s. 7. Abraham Olano (Mapei) a 1m 27s. 8. Eugeni Berzin (Gewis), a 1m 41s. 9. Chiapucci (Carrera), a 2m. PRIMER ESPAÑOL: Abrabam Olano (Mapei), 7º, a 1 m 27s.

El mal trago se lo llevó el francés Laurent Roux. No debe de haber peor cosa que marchar escapado 228 kilómetros en compañía de un novato, sufrir diarrea -el médico le tuvo que administrar un aglutinante durante la carrera-, darse la gran paliza -los dos escapados corrieron una media de más de 40 por hora y el pelotón a poco más de 38-, lograr una ventaja comodísima -hasta 26 minutos (unos 18 kilómetros medido en distancia) llegaron a tener de renta-, y llegar segundo. Eso fue lo que le pasó al francés antiguo pupilo de Guimard que sé ha buscado cobijo en el TVM. El ganador, el maratoniano danés Bo Larsen -quinto en el mundial aficionado de Duitama y último clasificado en la Milán-San Remo-, engañó al francés, que tampoco contaba con muchas fuerzas. Roux no se atrevió a lanzar un ataque lejano y lo fió todo a un sprint para el que contaba con su experiencia. Gracias a eso logró que Bo Larsen arrancara el primero, pero no debía de saber que el joven danés iba a ser irremontable.

Dauphiné Liberé

Por otro lado, la segunda etapa de la Dauphiné Liberé no produjo más alteraciones en la general que los cuatro segundos de bonificación que consiguió el español Miguel Induráin en el sprint final, al quedar tercero. La victoria correspondió al francés François Simon (10 segundos de bonificación), seguido del letón Ozers (seis segundos) y con Induráin en el tercer puesto. La general sigue encabezada por Arturas Kasputis, con una ventaja de 3.40 minutos sobre el inglés Boardman. Induráin pasa a la tercera posición (era 5º), a 3.51, seguido de Brochard, con el mismo tiempo y Rominger, a 3.53.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de junio de 1996