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FÚTBOL: 37ª JORNADA DE LIGA

El Compostela rompe su mala racha ante la Real Sociedad

El tramo final de la temporada se adivina como un auténtico calvario para algunos equipos que se quedan sin objetivos a la vista. El Compostela y la Real Sociedad se disputaban el derecho a seguir vivos en la lucha por una plaza en la UEFA y acabó, ganando el que puso mas interés por conseguirlo. Después del juego desarrollado ayer, las posibilidades del Compostela pueden parecer más bien una vaga esperanza, pero al menos puede presumir de haber puesto fin a una mala racha que duraba demasiado.El partido tuvo muchos defectos y sólo mantuvo el interés por lo incierto del marcador. El cansancio que acumulan la mayor parte de los jugadores impide que haya ritmo y que apenas aparezca algún gesto desequilibrante. Como suele suceder en estas ocasiones no gana el mejor, sino el que menos fallos comete. La conclusión es que la Liga de 22 perjudica hasta a los equipos más regulares, que acaban sucumbiendo por agotamiento. Así se explica que el mismo equipo que aplastó al Valencia con un juego electrizante, se convierta una semana después en una Real Sociedad con encefalograma plano. El Compostela ha estado a punto de perder su condición de equipo revelación por causas similares.

El Compostela inició el partido con un dibujo táctico revolucionario. Fernando Vázquez buscaba así una solución casi desesperada a los males de su equipo, tras nueve jornadas consecutivas sin probar el sabor de la victoria. En cuanto al juego, la nueva experiencia no dio ningún resultado, aunque el Compostela cosechó un gol tras el que el equipo volvió a su esquema habitual. Los problemas del Compostela parecen encontrarse más bien, en la escasez de una plantilla exprimida hasta el límite.

A pesar de las ganas de los locales, el partido careció de intensidad. La Real mantuvo en todo momento un tono funcionarial en todas sus acciones.

El equipo de Irureta salió tras el descanso con la intención de meter al rival en su área. El partido quedó a expensas de alguna acción aislada, ya que apenas había oportunidades. La balanza acabó inclinándose del lado del Compostela.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de abril de 1996