Cuesta arriba
25 metros. El París-Saint Germain esperaba en la línea de medio campo y adelantaba mucho la defensa. El Depor se encontró con muy pocos metros para construir su fútbol; cualquier retraso en la elaboración de la jugada provocaba el fuera de juego.Velocidad arriba. Del PSG que habíamos conocido en las eliminatorias contra el Madrid y el Barca queda la buena disposición táctica, pero faltan bastantes de sus mejores jugadores. La calidad ha dado paso a la velocidad en los tramos finales. Cuando llegan a la media punta aceleran el juego y presentan por ello alguna apariencia de peligro.
Energía. Lo dijo Toshack y es verdad. Al menos anoche lo fue: al Depor le pesan algo los años. La superior energía del PSG en cada lucha individual se notó en todas las zonas del campo.
La patata caliente. Recayó en manos de Fran, Manjarín, Aldana y Bebeto obligados a elaborar en poco terreno, frente a rivales impetuosos, y amenazados permanentemente con el fuera de juego. El partido estaba en sus manos. En la segunda parte Fran se echó un poco más atrás para mejorar el panorama, pero no mucho.
El gol. Tardó en llegar. Lo podría haber marcado cualquiera de los dos equipos, pero es justo reconocer que el que más méritos hizo fue el campeón francés. Al fútbol le falta lógica, pero no tanta como muchas veces decimos. Aunque sepa mal reconocerlo, ganó el mejor.


























































