"Soy optimista, no pasaremos apuros"
EDUARDO RODRIGÁLVAREZ Un año después, José María Amorrortu (42 años) tiene que suplir de nuevo a un entrenador destituido. Primero fue a Javier Irureta, ahora Dragoslaw Stepanovic. Amorrortu tiene encomendada la dirección de la Es cuela de Lezama pero desde su nombramiento ha tenido que ha cer un paréntesis para coger los trastos del primer equipo y gestionar situaciones críticas. Hace un año luchaba por alcanzar los puestos de la UEFA, ahora la lucha es más humilde y más agonística. El objetivo es salvar la categoría porque el Athletic se encuentra a cuatro puntos de los puestos de promoción. Sin embargo, una y otra situación se han regido por la fractura social en el Athletic. La directiva rojiblanca confía en sus conocimientos, su experiencia y su peculiar tacto para solventar situaciones estridentes.
Pregunta. ¿Le ha sorprendido la destitución de Stepanovic o era una decisión esperada?
Respuesta. La decisión ha sido sorprendente en cuanto a la manera de producirse pero no cabe duda que en el mundo del fútbol no hay lugar para las sorpresas ya que todo gira en torno a los resultados.
P. Un año después se ve envuelto en la tarea de sustituir otra vez a un entrenador en el banquillo del Athletic. ¿Se ha resistido a aceptar el encargo?
R. En esta situación no había muchas posibilidades para ningún tipo de resistencia. La realidad es que yo, por mi situación, estoy más liberado que otros compañeros y en virtud de la experiencia acumulada en la situación vivida hace un año la junta directiva ha entendido que era la decisión más correcta desde un punto de vista institucional. En ese sentido no había razones para ninguna resistencia.
P. ¿Cuáles son los motivos que han llevado al Athletic a una situación como la que ocupa en el actual campeonato?
R. En general una falta de confianza tanto en los jugadores como en el entorno rojiblanco. Es la segunda vez que se produce una falta de comunión total en torno al equipo y ello requiere sin duda un análisis más profundo.
P. ¿El único objetivo del Athletic es eludir los puestos de promoción, en definitiva salvar la categoría?
R. Yo soy optimista y creo que el Athletic no va a pasar apuros. Hay varios factores que avalan esta consideración: tenemos jugadores, la afición se va a volcar más aún si cabe con el equipo y por tanto no creo que lleguemos a sufrir ese riesgo. Pero indudablemente ése es el objetivo en este momento.
P. Tanto hace un año como ahora su trabajo ha tenido que ver más con la recuperación psicológica de los jugadores que con argumentos exclusivamente deportivos.
R. Efectivamente, la situación es ahora más incómoda. Tenemos más riesgo que el año pasado porque entonces había una perspectiva que miraba hacia adelante y ahora hay connotaciones sensiblemente distintas pero en ambos casos se trata de armonizar las fuerzas en torno al equipo y recuperar la autoestima de los jugadores. Hay que administrar a los futbolistas, más que determinados conceptos deportivos, en valores humanos que permitan afrontar la situación con garantías.


























































