El Espanyol se sube a la cabeza
Los de Camacho igualan a puntos al Barça, líder 18 meses después, y al Atlético
Una derrota en trece jornadas y el Atlético ha quedado estrujado en cabeza. Prisionero del Barça, que no lideraba la Liga desde el 14 de mayo de 1994, y el Espanyol, el corajudo y sudoroso equipo que comanda José Antonio Camacho a golpe de cometa. Un zarpazo de Raúl en el Benabéu ha servido para desalojar a los de Radomir Antic del trono y de paso ha dado oxígeno al grupo de Jorge Valdano, que vive atado a la calculadora. Castigado por múltiples dudas tácticas, técnicas e institucionales, el Madrid está atrapado por los números: necesita sumar, aun a costa de renunciar a los principios que le devolvieron el título (el atrevimiento, el poderío y la diversión).Del encontronazo madrileño salieron beneficiados los dos conjuntos catalanes. El Barça, colgado de la cabeza, una seña irrelevante en tiempos del Dream Team: de 279 jornadas con Cruyff en el banco, los azulgrana sólo han sido líderes en 56.
Al revolcón del sábado en cabeza se apuntó ayer el Espanyol, un conjunto en pleno crecimiento. Apuntalado por un puñado de jugadores de acero capaces de ahogarse en su propio sudor y endulzado por un racimo de jugadores de enorme destreza. Sólo en el Calderón sucumbieron los de Camacho lejos de Sarrià. Ayer, con su victoria en Mérida (0-1, gol de Benítez), batió un récord: jamás en su historia había ganado cinco veces fuera de casa en una misma Liga.
El Compos tropezó por primera vez en su casa (0-0, ante el Salamanca). Y Oviedo asistió a un duelo delirante. Con 0-1, a falta de doce minutos el Racing falló un penalti. Segundos después transformó otro Dubovsky, que un par de minutos más tarde falló desde el mismo punto. En el 89 irrumpió Oli (2-1). En Zaragoza alisten a otro disparate: de la Recopa a un paso de la promoción. En Bilbao, Tabuenka marcó en el minuto 93 (1-0, al Depor).


























































