Historia de un chantaje
El acoso y derribo de Conde a González, día a día
Mario Conde está dispuesto a todo para no volver a la cárcel de Alcalá-Meco. Desde que abandonó esa prisión, el ex presidente de Banesto puso en marcha una auténtica operación de acoso y derribo a Felipe González, utilizando toda una batería de documentos -que ha adquirido a golpe de talonario- con un solo objetivo: que el Gobierno ceda a su chantaje y retire al juez García-Castellón -que firmó su ingreso en prisión el 23 diciembre de 1994- de la instrucción de su sumario. EL PAÍS cuenta hoy la historia de este chantaje, día a día. Desde las primeras conversaciones con Julián Sancristobal, compañero de galería en Alcalá-Meco, hasta los encuentros con el espía retirado Juan Alberto Perote -acusado de robar documentos del Cesid-, o las andanzas por los despachos oficiales de Jesús Santaella, su última adquisición para su amplio equipo jurídico. La trama urdida por el ex banquero ha forzado la caída de un vicepresidente del Gobierno, de un ministro y del máximo responsable del espionaje español. Pero no ha logrado la cabeza de González ni la retirada del juez García-Castellón. Tras el fracaso de la operación, Conde prepara ya su reaparición pública para los próximos días.


























































