El dilema europeo
Las rotaciones. El principal problema que va a tener que resolver el capitán del equipo europeo va a ser conseguir rotar a sus jugadores para intentar llegar frescos a los individuales. Este factor ha sido el principal causante de las dos últimas derrotas europeas, ya que tradicionalmente jugadores como Faldo, Woosman, Ballesteros, Olazábal y Langer, disputaban los cinco partidos y llegaban mentalmente muy cansados, mientras que los americanos hacían lo contrario y llegaban a los individuales descansados. De ahí que los americanos tengan estadísticamente una mejor actuación en la última jornada. Aparentemente, por la alineación presentada por Europa en la tarde de ayer, repitiendo las parejas Montgomery-Faldo, Roca-Torrance y Langer-Johanson, hace pensar que el equipo europeo puede volver a tener los mismos problemas que en pasadas ediciones.Ausencia de Ballesteros. La no alineación de Ballesteros en los foursomes, de la mañana va a dar mucho que hablar durante toda la semana. No obstante, es una decisión bastante acertada por dos razones: primero porque Severiano, tras haber conseguido una simbiosis perfecta con Olazábal, es muy difícil que consiga rendir al ciento por ciento con otro jugador. En segundo lugar, porque le va a permitir reservarse y centrarse en los fourball individuales, que es donde sí que puede rendir al máximo.
Los americanos. La alineación americana presenta a primera vista dos características principales. En primer lugar, han conseguido la rotación de todos sus jugadores en esta primera jornada. En segundo lugar, el dúo Coples-Love, que ha sido una pareja clásica en la escuadra americana, se ha roto en la jornada de mañana de ayer, debido principalmente a que ambos utilizan bolas de diferente marca. Este factor, por muy simple que parezca, es de vital Importancia, ya que puede crear mucha inseguridad al jugador que tiene que ceder, y esto puede ser un gran factor desestabilizador.


























































